Análisis de la Criminalidad en las Comunidades Autónomas de España

TRABAJO FIN DE GRADO

GRADO EN CRIMINOLOGÍA

UNIVERSIDAD: Universidad de Valencia

FACULTAD: Facultad de derecho

ALUMNO/A: Kateryna Andriana Ivashkiv Shulhan

TUTOR/A: Sergio Iserte Agut

DEPARTAMENTO DEL TUTOR/A: Departamento de Informática

CURSO ACADÉMICO: 2019-2020

El uso de la estadística en la Criminología adquiere gran relevancia a la hora de observar patrones en la distribución temporal y espacial del crimen, así como de identificar cuáles son los factores más vinculados al delito. Por lo tanto, el objetivo del presente estudio es llevar a cabo un análisis de la criminalidad en las distintas comunidades autónomas de España. Este se va a realizar teniendo en cuenta los siguientes elementos; cantidad de delitos, espacio territorial, tiempo y factores demográficos, económicos, educativos y sociales.

Para ello, se va a utilizar la metodología del análisis estadístico mediante el uso de los datos públicos oficiales proporcionadas por el Ministerio del Interior y del Instituto Nacional de Estadística. Además, como herramienta de apoyo externa a este que utiliza la misma base de datos, se ha llevado a cabo un mapa virtual e interactivo sobre la criminalidad en el país. Esto permite tener una orientación espacial sobre la distribución del delito y posibilita crear un cierto grado de interacción con el lector.

Como resultado, se ha podido identificar lo siguiente: un mayor índice de delincuencia en las zonas bañadas por la costa mediterránea, patrones de actividad criminal durante los trimestres del año y las tipologías delictivas más y menos comunes de cada comunidad autónoma. Así mismo, se ha hallado que cuatro de los doce factores seleccionados tienen cierto grado de relación con el índice de criminalidad; el turismo, la inmigración, el envejecimiento de la población y las Unidades de Trabajo Social.

Especiales agradecimientos a Ángel Langdon Villamayor, estudiante de Ciencia de Datos de la Universidad Politécnica de Valencia, por haber elaborado el mapa virtual del crimen en España que complementa este estudio.

ÍNDICE

1. NATURALEZA DEL TRABAJO 5

1.1 INTRODUCCIÓN 5

1.2 MARCO TEÓRICO 6

1.3 DELIMITACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO 10

1.4 OBJETIVOS 11

1.5 EXPLICACIÓN DEL MAPA 12

1.6 METODOLOGÍA 13

2. ANÁLISIS 16

2.1 ANÁLISIS DE LOS DELITOS TOTALES 16

ÍNDICE DE CRIMINALIDAD DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS 16

LA EVOLUCIÓN DE LA CRIMINALIDAD EN EL TIEMPO 18

RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL APARTADO 24

2.2 ANÁLISIS DE LAS TIPOLOGÍAS DE DELITO 27

ASESINATOS 27

INTENTOS DE ASESINATO 29

PELEAS 30

SECUESTROS 32

AGRESIONES SEXUALES CON PENETRACIÓN 33

AGRESIONES SEXUALES SIN PENETRACIÓN 35

ROBOS CON VIOLENCIA 37

ROBOS EN MORADAS 38

ROBOS EN CASAS 40

HURTOS 42

SUSTRACCIONES DE VEHÍCULO 43

TRÁFICO DE DROGAS 45

RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL APARTADO 47

2.3 ANÁLISIS DE LOS FACTORES DETERMINANTES DE LA CRIMINALIDAD 54

ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN 54

POBLACIÓN EXTRANJERA 56

TURISMO 57

PIB PER CÁPITA 59

RENTA MEDIA ANUAL DE LOS HOGARES 61

RIESGO DE POBREZA 62

PARO 64

NIVEL EDUCATIVO 66

ABANDONO TEMPRANO DE LA EDUCACIÓN 68

GASTO PÚBLICO EN EDUCACIÓN 70

GASTO PÚBLICO EN CULTURA 72

UNIDADES DE TRABAJO SOCIAL 73

RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL APARTADO 75

3. SÍNTESIS DE LOS RESULTADOS POR COMUNIDAD AUTÓNOMA 80

4. CONCLUSIONES Y APORTACIONES 92

5. MEMORIA 98

6. BIBLIOGRAFÍA 99

ANEXOS 102

 

  1. NATURALEZA DEL TRABAJO
    1. INTRODUCCIÓN

La creciente preocupación sobre las distintas causas políticas, económicas y socio-culturales del fenómeno de la delincuencia ha derivado en el desarrollo del “tercer nivel de interpretación” de la Criminología; la obtención de resultados generalizables sobre la criminalidad a través de la estadística de fuentes oficiales (Rodríguez-Manzanera, 1979). Por otra parte, y con la evolución de la tecnología, se han desarrollado métodos de estudio que permiten realizar un seguimiento de información a gran escala. La cartografía digitalizada y, más concretamente, los Sistemas de Información Geográfica (SIG) representan y localizan las bases de datos sobre la delincuencia en los mapas. Así mismo, permiten establecer relación de los índices de criminalidad con otros factores físicos, geográficos y sociales (Garrido, Stangeland, & Redondo, 1999; Vozmediano & San Juan, 2010).

La combinación de ambos métodos, estadística y cartografía, hace posible la identificación de pautas de criminalidad que puede predecir patrones futuros. Esto tiene una finalidad de gran importancia; la elaboración de estudios que aportan información sobre las causas de la delincuencia para que se lleven a cabo medidas y leyes preventivas o represivo-preventivas (Garrido et al., 1999; Orellana, 2016). Estas causas y factores han sido estudiados por numerosos autores; elementos demográficos como la inmigración (Williams, Weiss, Adelman & Jaret, 2005), factores económicos como la pobreza (Araya & Cisternas, 2002) o elementos del ámbito educativo (Barreto, 2002) han aportado resultados de interés al análisis del delito, teniendo siempre en cuenta las circunstancias concretas de cada objeto de estudio.

De este modo, este trabajo va a llevar a cabo un análisis sobre la criminalidad a raíz de las estadísticas del Ministerio del Interior y del Instituto Nacional de Estadística (INE). Los resultados obtenidos se van a apoyar en un mapa virtual de delincuencia[1], lo cual permite crear una representación visual y espacial del crimen. Así mismo, también se realizará un estudio de correlación con distintos factores demográficos, económicos, educativos o sociales para determinar cuáles son los más explicativos del crimen.

    1. MARCO TEÓRICO

El ámbito de la Criminología es muy extenso, pues es la ciencia que estudia tanto la delincuencia individual como la criminalidad en general. De este modo, y como en toda investigación científica, se necesitan conocer las causas, factores o condiciones que hacen que se produzca el fenómeno del que se ocupa; la conducta antisocial. Como el crimen se encuentra presente en numerosos ámbitos (sociales, psicológicos, jurídicos, etc.), esto le obliga a ser una ciencia multidisciplinar. En consecuencia, los métodos de investigación también necesitan ser variados, debiendo utilizarse el más adecuado atendiendo al contexto del estudio (Orellana, 2016).

De este modo, se podrían resumir tres niveles de interpretación en este campo, los cuales están relacionados entre sí: uno conductual, en el que se estudia el comportamiento antisocial a nivel concreto; uno personal, que busca el conocimiento de la personalidad del delincuente con el propósito de tratarlo y rehabilitarlo; y uno general, que se basa en el conjunto de las conductas delictivas y sus características en un lugar y tiempo determinados. El tercer nivel de interpretación general requiere una metodología basada en la estadística, pues no es válido hacer interpretaciones genéricas de casos particulares. Además, generalmente los datos deben provenir de fuentes oficiales (Rodríguez-Manzanera, 1979). Este método estadístico permite encontrar lo típico o característico en lo que parece irregular, relacionar unos fenómenos con otros y deducir las leyes generales que lo rigen (Quiroz & Quiroz, 1970).

No obstante, se debe tener precaución con el uso de esta metodología; su precisión depende mucho de la terminología usada, la tipificación legal, los criterios políticos, etc. Por ello, resulta indispensable conocer las definiciones de los conceptos de los datos con los que se está trabajando. Por ejemplo, se debe poder comprobar que las descripciones legales de “homicidio” o “robo” se usan conforme a la legislación vigente. Así mismo, los datos que sean de tipo económico, social, etc., deben usar las descripciones convencionales o técnicas. (Rodríguez-Manzanera, 1979).

Cabe destacar que uno de los objetivos más importantes de llevar a cabo todo este proceso es el siguiente; proporcionar al Estado estudios que permitan que el legislador dicte leyes preventivas o represivo-preventivas con conocimiento sobre las causas y los factores de la delincuencia. (Orellana, 2016). Como dice Rodríguez-Manzanera (1979):

La gran preocupación actual por los factores políticos, económicos y socio-culturales de la criminalidad, han conducido al tercer nivel de interpretación a una gran jerarquía, estudiando el fenómeno en conjunto y no tanto a las conductas o a los autores aislados.

Por otra parte, la Geografía también está presente en esta relación e intercambio de conocimientos entre distintas disciplinas. Por ejemplo, en sus primeros trabajos, Guerry y Quetelet elaboraron mapas sobre la distribución geográfica de la delincuencia para establecer relación entre factores físicos y sociales (Guerry, 1833; Quetelet, 1842 citado por Orellana, 2016). No obstante, y a pesar de que hace casi doscientos años que el estudio de la distribución y orientación espacial del crimen es reconocido a nivel internacional, Geografía y Criminología no han estado especialmente vinculadas en España (Hernando, 2000). O, al menos, no hasta hace poco.

Los sistemas de Información Geográfica (SIG) son una herramienta esencial que permite trabajar simultáneamente con bases de datos numéricas y con representaciones geográficas. De este modo, es posible el estudio y seguimiento de procesos espaciales a gran escala que, en este caso, serían los delitos. A partir de los años 90, y junto con el desarrollo de la tecnología, el uso de los SIG ha mostrado utilidad en muchos países. Debido a sus efectivos resultados, es una herramienta que ha provocado gran interés entre los profesionales de la Criminología (Vozmediano & San Juan, 2010).

La aparición de la cartografía digitalizada permite que se puedan representar y localizar las bases de datos sobre la delincuencia en los mapas. Esto resulta ideal para identificar puntos calientes o “hotspots”, es decir, concentraciones geográficas de determinados delitos. De este modo, se puede establecer una relación de los índices de criminalidad con otros factores físicos, geográficos y sociales (Garrido et al., 1999). La cartografía de “hotspots” ha sido utilizada por la policía y organismos de lucha contra el crimen en muchos países. Este tipo de análisis utilizan una técnica básica de predicción, con la premisa de que los patrones de delincuencia identificados servirán también para identificar patrones futuros (Chaney, Tompson & Uhlig, 2008). A partir de aquí, y trasladando la información a las autoridades pertinentes, se pueden llevar a cabo medidas y políticas de prevención con los conocimientos adecuados sobre los factores determinantes de la delincuencia (Garrido et al., 1999). Esto, como indica antes Orellana (2016), es uno de los principales objetivos de la Criminología.

Se debe mencionar que este estudio estadístico y cartográfico puede tener una aplicación micro o macro, es decir, podrá ser aplicada a barrios/ciudades o a regiones/países. Por lo tanto, los factores y variables estudiados no serán los mismos en ambos casos. Si se utilizan datos a escala nacional, las causas de la criminalidad deberán ser comunes a todas las zonas del territorio. Así pues, y siguiendo la línea de estudio a gran escala, los factores o condicionantes que se relacionan con la criminalidad han sido estudiados por numerosos autores.

En lo que respecta al ámbito demográfico, las variables de inmigración y turismo han sido muy analizadas y controvertidas. En lo que respecta a la primera, la visión de estrecha relación entre población extranjera y delincuencia ha sido compartida por la ciudadanía, medios de comunicación o entidades políticas durante bastantes años (García, 2019). No obstante, existen numerosos trabajos de investigación que indican justo lo contrario; la inmigración no aumenta los índices de criminalidad (Mears, 2001). De hecho, existen características de los extranjeros que contribuyen a que las tasas no incrementen (Williams et al., 2005).

En lo referido al turismo, también existen estudios con contradicciones, aunque la mayoría habla de una relación positiva con la criminalidad. Según Pizam (1982), la cantidad de turistas que registraba un territorio apenas tenía correlación con los índices de delincuencia. No obstante, y en el caso de España, Montolio y Planells (2012) determinaron que sí existe una relación, sobre todo en los delitos cometidos contra las personas y el patrimonio.

Por otra parte, el ámbito económico ha sido uno de los más estudiados. Algunos autores determinan que el vínculo entre ingresos de la población y los índices de criminalidad no se da de forma clara y concisa en todos los delitos, únicamente con los que son contra la propiedad (Corman & Mocan, 2005; Machin & Meghir, 2000). Otros autores indican que la criminalidad aumenta cuando el ingreso de la población disminuye, sobre todo si también se da una situación de desempleo involuntario (Raphael & Winter-Ember, 2001).

Siguiendo esta línea, gran cantidad de artículos establecen que la tasa de desempleo se relaciona de forma directa con la criminalidad, y que esto es mucho más notorio en los delitos contra la propiedad (García, 1994; Raphael & Winter-Ember, 2001). No obstante, aquí García indica que el vínculo entre delito y desempleo es débil está muy correlacionado con otras variables de mercado y los resultados varían mucho.

Para finalizar con el ámbito económico, la tasa de pobreza de la población también es un tema muy recurrente a la hora de hablar de delincuencia. El Décimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente del año 2000 concluyó que la condición de pobreza estaba presente en las zonas donde se observan más delitos. Así pues, resultados de investigaciones que miden la pobreza en profundidad establecen que elementos de carencia y marginalidad afectan a la criminalidad (Araya & Cisternas, 2002).

A continuación, el ámbito educativo se presenta como otro de los factores determinantes de la criminalidad. En este aspecto, la ONU en el Décimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente del año 2000 también mencionó que una escolaridad alta aminora las conductas antisociales. Muchas veces, el fracaso escolar lleva a problemas emocionales y de autoestima, los cuales derivan en conductas disfuncionales y/o delictivas (Ferreira, 1998). Cabe destacar también la existencia de investigaciones que ven la deserción escolar no como un factor de riesgo que actúa de forma aislada, sino que lo hace junto con otros factores como la falta de asistencia a clase, relaciones problemáticas entre iguales, etc. De esta forma, se configura como una causa y como el “primer hito en la trayectoria delictual” (Barreto, 2002).

Para acabar, también existen los factores de riesgo en el ámbito social. Por lo general, estos factores se asocian a poblaciones o personalidades vulnerables que tienen una mayor probabilidad de tener conductas delictivas. Así pues, aparece el término de Redes de Apoyo, que es el contacto entre una persona con otras personas o instituciones para que le ayuden en la resolución de los conflictos que se pueden dar en distintas etapas de su vida. Estas redes pueden tener un efecto importante en su periodo de crecimiento y formación y, la ausencia de estas, podría provocar fracaso escolar y aumentar la probabilidad de conductas delictivas (Barreto, 2002).

    1. DELIMITACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO

La intención inicial de este proyecto era la elaboración de un mapa interactivo del crimen de la ciudad de Valencia, provincia de la Comunidad Valenciana. Para ello, se precisaban datos anónimos de distintas categorías delictivas desagregadas por calles o, en su defecto, distritos de la ciudad. La finalidad era el posterior análisis cartográfico de los delitos, poniéndolo en relación con los distintos factores de una zona; históricos, demográficos, económicos, sociales, culturales, etc. Esto permitía una prevención focalizada y a escala micro; tendría el objetivo de visibilizar y ampliar los problemas concretos de cada zona, trabajando de forma interrelacionada con todos los elementos (Varona, 2012). Así mismo, se habría podido implantar la prevención situacional, que parte de la premisa de que los delitos no se distribuyen al azar ni de forma uniforme sobre la geografía urbana; existen áreas, lugares y horas donde coinciden unas mejores oportunidades para delinquir (Ocáriz, Vozmediano & Germán, 2011).

Sin embargo, no fue posible llevar esto a cabo. Los distintos organismos con los que se contactó (Ayuntamiento de Valencia, Ministerio del Interior, Cuerpo de Policía Nacional y Cuerpo de Policía Local) no pudieron proporcionar dicha información, ya sea por ley o porque no disponían de ella. No obstante, es sabido que ya existen trabajos en España que han realizado proyectos de tal magnitud. Por ejemplo, el “Análisis espacial de datos georreferenciables de interés criminológico en la C.A. de Euskadi” (Varona, 2012), “Análisis ecológico de la delincuencia en la ciudad de Barcelona” (Sánchez, 2017) o “Los puntos calientes de la delincuencia: Un análisis de la distribución espacial del fenómeno delictivo en la ciudad de Albacete” (Fernández, Vázquez & Belmonte, 2013). Por ello, no se puede ni debe descartar la posibilidad de que se lleve a cabo este proyecto más adelante.

De este modo, el objeto de estudio de esta investigación pasó ser la criminalidad en las distintas comunidades autónomas de España. El análisis se basa en la distribución espacial y temporal del delito, así como también en su relación con otros factores demográficos, económicos, educativos o sociales de cada comunidad. Además, como herramienta complementaria a este estudio, ha sido elaborado un mapa virtual del crimen. La persona que lo ha llevado a cabo es Ángel Langdon Villamayor, estudiante de Ciencia de Datos de la Universidad Politécnica de Valencia. El mapa se puede consultar en la siguiente página web: https://entredatos.es/mapa/crimen/espana/

    1. OBJETIVOS

Estudiar la criminalidad en las comunidades autónomas de España teniendo en cuenta la línea temporal, las tipologías delictivas y los factores que podrían ser determinantes para el crimen.

  • Identificar cuáles son las comunidades autónomas del país con un índice alto, medio y bajo de delincuencia.
  • Analizar la actividad delictiva de los territorios durante 2017, 2018 y 2019, así como también durante sus trimestres.
  • Averiguar cuáles de las doce tipologías delictivas tienen un mayor o menor índice de comisión según la comunidad autónoma.
  • Determinar cuáles de los doce factores seleccionados son los que presentan una mayor relación con el crimen; los demográficos, los económicos, los educativos y/o los sociales.
    1. EXPLICACIÓN DEL MAPA

El mapa interactivo de la criminalidad en España es una herramienta que ayuda a identificar los territorios y trimestres con mayor y menor actividad delictiva, así como algunas de las tipologías más y menos comunes. Se ha llevado a cabo utilizando los datos oficiales proporcionados por el Ministerio del Interior tanto del total de delitos en España como de algunos crímenes específicos; homicidios dolosos y asesinatos consumados; homicidios dolosos y asesinatos en grado tentativa; delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria; secuestros; agresión sexual con penetración; otros delitos contra la libertad e indemnidad sexual; robos con violencia e intimidación; robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones; robos con fuerza únicamente en domicilios; hurtos; sustracciones de vehículos y tráfico de drogas.

Esta herramienta ofrece la posibilidad de llevar a cabo distintas funcionalidades. En primer lugar, muestra la actividad criminal dividida en los cuatro trimestres de 2017, 2018, 2019 y los dos primeros trimestres de 2020, así como también abarca el total de delitos anuales. En segundo lugar, se puede realizar una búsqueda según la organización territorial del país: comunidades autónomas, provincias y municipios (recoge los 244 municipios más poblados de España). También se puede filtrar la cantidad de delitos en términos absolutos o por cada 100.000 habitantes, así como también ver la incidencia de un delito concreto o de varios de ellos.

Como es propio de los mapas, dispone de una leyenda que ayuda a identificar visualmente las zonas con mayor o menor concentración de delincuencia mediante colores. Así mismo, esta indica el total y la media de crímenes (tanto en términos absolutos como por cada 100.000 habitantes). Es importante destacar que cada trimestre tiene una leyenda distinta porque la cantidad de delitos varía en la línea temporal. La cifra más alta de delitos de un territorio en un trimestre será el valor máximo de referencia, y las demás cifras que se aproximen a este valor máximo estarán indicadas de color rojo. De la misma forma, la cifra más baja de delitos de un territorio en un trimestre será el valor mínimo de referencia, y las demás cifras que se aproximen a este valor mínimo aparecerán de color verde o casi transparente. El resto de territorios seguirán los colores correspondientes que indica la leyenda según la cantidad de crímenes cometidos (rojo, naranja, amarillo o verde).

    1. METODOLOGÍA

El presente trabajo se estructura en tres apartados principales; uno relativo al análisis de los delitos totales por comunidad autónoma; otro que lleva a cabo un análisis de doce tipologías delictivas concretas en cada comunidad autónoma; un último apartado que realiza un estudio de correlación de doce factores que pueden ser determinantes para explicar la criminalidad.

El primer y segundo apartado han sido realizados con los datos públicos y oficiales proporcionados por el Ministerio del Interior sobre los delitos en España por cada 100.000 habitantes. Se recogen tanto los delitos totales como 12 tipologías delictivas concretas; homicidios dolosos y asesinatos consumados; homicidios dolosos y asesinatos en grado tentativa; delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria; secuestros; agresión sexual con penetración; agresión sexual sin penetración; robos con violencia e intimidación; robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones; robos con fuerza únicamente en domicilios; hurtos; sustracciones de vehículos y tráfico de drogas.

Los datos recopilados del Ministerio del Interior están clasificados por comunidades autónomas y se dividen en los cuatro trimestres de 2017, 2018 y 2019. Además, es necesario destacar que no van a ser absolutos, sino proporcionales a la población de cada territorio del país. Estos aportan una visión más real y objetiva sobre el fenómeno criminal, pues no es lo mismo que se registre 1 delito por cada 20 habitantes a que 1 delito por cada 100 habitantes.

En primer lugar, se procede a ordenar los datos extraídos según el interés del estudio. Así mismo, se calculan las medias, medianas y rangos y se llevaron a cabo los gráficos pertinentes. El primer apartado contiene un análisis de los territorios con una delincuencia alta, media o baja, así como también sobre cómo se comporta la criminalidad en la línea temporal. En lo que respecta al segundo apartado, contiene un análisis sobre qué comunidades son más propensas a que se cometa un determinado tipo de delito.

Junto con el análisis de los gráficos, se utiliza el mapa virtual como herramienta complementaria de observación. Debido a que las bases de datos son las mismas, sirve como apoyo de la información recogida y permite tener una orientación espacial sobre la distribución de la criminalidad en España. Además, el mapa posibilita que este sea un trabajo criminológico interactivo con el lector, pues se puede contrastar la información aportada y realizar búsquedas propias.

No obstante, no es posible acercarse a la realidad criminal de un país teniendo en cuenta únicamente estos datos. El crimen es un fenómeno multicausal en el que intervienen numerosas de las características que conforman el contexto de una sociedad, y las cuales deben ser analizados con visión de conjunto.

Debido a esto, el tercer y último apartado consiste en un análisis de 12 factores que pueden ser determinantes a la hora de explicar la criminalidad. Los datos oficiales se han extraído del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de las estadísticas del Ministerio del Interior, dos organismos que están estrechamente vinculados. Los factores escogidos son: envejecimiento de la población, extranjeros, turismo, PIB per cápita, renta media anual en los hogares, riesgo de pobreza, paro, nivel educativo, abandono temprano de la educación, gasto público en cultura, gasto público en educación y unidades de trabajo social.

A continuación, se llevan a cabo doce análisis de correlación a través del programa Excel. Estos estudios permiten averiguar si una variable dependiente (y) puede ser explicada a través de una variable independiente (x). En este caso, “y” siempre será la cantidad de delitos por cada 100.000 habitantes de cada comunidad autónoma del año 2017. Por su parte, “y” serán cada uno de los factores anteriormente mencionados, todos relativos al año 2017.

En primer lugar, el análisis estadístico contempla el coeficiente de correlación, el cual indica si existe o no relación entre las dos variables. Si el valor es más próximo a 0 que a 1 o -1, significa que no hay relación. Por lo contrario, si el valor es más próximo a 1 o -1 que a 0, se demostrará relación entre las variables. En segundo lugar, se tiene en cuenta el coeficiente de determinación, el cual proporciona información sobre la medida en la que la “x” explica a la “y”. Por ejemplo, si el coeficiente de determinación es 0’62, la variable dependiente explica en un 62% a la variable independiente. En tercer lugar, se ha contemplado cuál es el valor-p, el cual debe ser menor a 0,05 para que exista una relación estadísticamente significativa entre las variables. Finalmente, se ha indicado cuál sería la ecuación si se quisiese llevar a cabo un cálculo asignándole un valor a “x” y a “y”.

Así mismo, es importante observar el gráfico de diagrama de dispersión con la recta de regresión. Una recta creciente indica una relación directa entre las variables. Es decir, cuando “x” es mayor, “y” también es mayor. Por lo contrario, una recta decreciente muestra una relación inversa entre las variables. Es decir, cuando “x” es mayor, “y” es menor y viceversa.

LIMITACIONES

Es importante mencionar que este trabajo de investigación presenta limitaciones en lo que respecta a la fuente de los datos en los que se basa. Existen criminólogos que opinan que se produce una construcción social sesgada del crimen a raíz de las estadísticas oficiales (Vozmediano y San Juan, 2010). Además, estas son incompletas, pues únicamente recogen los delitos que han sido denunciados a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Rodríguez-Manzanera (1979) diferencia tres tipos de cifras; una cifra oficial, que son las que aparecen en las estadísticas oficiales; una cifra negra, que es la actividad criminal que no queda registrada porque no llega al conocimiento de las autoridades; y una cifra real, que sería la suma de las dos anteriores y la cual variaría los resultados del estudio si fuese posible tenerla en cuenta. Además, este mismo autor hace referencia a la “cifra dorada”, un término expresado por Severín-Carlos Vérsele en el Congreso de la ONU en Ginebra: «Aparte de la cifra negra de delincuentes que escapan a toda detección oficial, existe una cifra dorada de criminales que tienen el poder político y lo ejercen impunemente, abandonando a los ciudadanos y la colectividad a la explotación de la oligarquía, o que disponen de un poder económico que se desarrolla en detrimento del conjunto de la sociedad».

A pesar de esto, la información proporcionada tanto por el INE como por el Ministerio del Interior son los únicos datos públicos, oficiales y a gran escala en esta materia. A pesar de que por el momento no es posible conocer la cifra real y exacta de la delincuencia en España, se puede llevar a cabo un estudio que sea consciente de estas limitaciones y se aproxime lo máximo posible a la realidad criminal del país.

  1. ANÁLISIS

El análisis se divide en tres apartados. El primero abarca el estudio de la media de delitos totales en España y la evolución de la actividad criminal en el tiempo. El segundo apartado recoge el análisis de doce tipologías delictivas. Finalmente, en el tercer apartado se lleva a cabo un estudio para averiguar el grado de relación que existe entre la cantidad de delitos cometidos en 2017 y otros doce factores que pueden ser explicativos de la criminalidad.

    1. ANÁLISIS DE LOS DELITOS TOTALES

En primer lugar, se va a elaborar un estudio de la media de delitos totales y de la evolución de la delincuencia en el tiempo a través de los datos relativos a los años 2017, 2018 y 2019.

ÍNDICE DE CRIMINALIDAD DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Este primer gráfico muestra la media total de delitos por cada 100.000 habitantes de los tres años[2], permitiendo identificar cuáles son las zonas del país con una mayor y menor tasa de criminalidad.

Gráfico 1. Elaboración propia

Para llevar a cabo la interpretación de este gráfico, se van a introducir dos términos estadísticos que miden el valor más céntrico de un conjunto de datos; la media y la mediana. La media es el resultado de dividir la suma de un conjunto de valores entre la cantidad de ellos, y la mediana es el valor que está más en medio de entre todos los datos. Si resultan ser dos cifras muy distintas entre sí, será más conveniente usar una u otra dependiendo de la situación. En este caso, la media total de todas las comunidades es de 1028,82 delitos por cada 100.000 habitantes, y la mediana es de 1000,33. Viendo que ambos valores son similares, se va a usar la media como valor de referencia pues es la medida de tendencia central más utilizada.

De esta forma, estas son las comunidades autónomas cuyas medias están por encima de la media total: Islas Baleares (1638,75), Ciudad Autónoma de Melilla (1523,8), Cataluña (1513,66), Comunidad de Madrid (1493,28), Ciudad Autónoma de Ceuta (1366,84), Comunidad Valenciana (1159,67), Canarias (1087,3) y Comunidad Foral de Navarra (1044,45). Por otra parte, estos son los territorios cuya media está por debajo de la media total: País Vasco (1016,33), Andalucía (1000,33), Región de Murcia (926,6) y Castilla La Mancha (831,64), Extremadura (625,77), Principado de Asturias (643,02), La Rioja (650,01), Galicia (716,56), Aragón (774,34), Cantabria (763,65) y Castilla y León (771,63).

Se podría decir que las comunidades autónomas con una media superior a la media total tienen una criminalidad alta, y las comunidades con una media inferior a la media total tienen una criminalidad baja. No obstante, es conveniente hablar también de una tasa de delincuencia “normal” en el país. Por lo tanto, los datos se van a interpretar del siguiente modo; se considera que están dentro de lo normal aquellas comunidades que estén aproximadamente 100 por debajo o 100 por encima de la media.

Así pues, por orden, los territorios con mayor foco de criminalidad son: Islas Baleares (1638,75), Ciudad Autónoma de Melilla (1523,8), Cataluña (1513,66), Comunidad de Madrid (1493,28), Ciudad Autónoma de Ceuta (1366,84) y Comunidad Valenciana (1159,67). Por otra parte, las zonas con una delincuencia media son: Canarias (1087,3), Comunidad Foral de Navarra (1044,45), País Vasco (1016,33), Andalucía (1000,33) y Región de Murcia (926,6). Finalmente, las comunidades con una tasa de delincuencia más baja son: Castilla La Mancha (831,64), Aragón (774,34), Castilla y León (771,63), Cantabria (763,65), Galicia (716,56), La Rioja (650,01), Principado de Asturias (643,02) y Extremadura (625,77).

LA EVOLUCIÓN DE LA CRIMINALIDAD EN EL TIEMPO

A continuación, se va a determinar el comportamiento de la actividad delictiva en el tiempo. El gráfico 2 muestra la media de delitos anual por cada 100.000 habitantes durante los años 2017, 2018 y 2019[3].

Gráfico 2. Elaboración propia

A primera vista, se observa que la media de delitos de la mayoría de comunidades aumenta de 2017 a 2018, volviéndolo a hacer en 2019. Por lo tanto, se puede afirmar que ha habido un incremento general de la criminalidad en España durante estos años. Siguiendo esta línea, resulta interesante determinar cuáles son los territorios que han experimentado un crecimiento más notorio de la delincuencia. Para ello, se va a tener en cuenta el rango; un concepto estadístico que indica el intervalo entre el valor máximo y el valor mínimo. Una vez este se haya calculado para cada comunidad autónoma se haya comprobado que el valor mínimo corresponde a 2017 y el máximo a 2019 (y no al revés), los rangos más altos determinarán las comunidades autónomas con mayor subida de criminalidad. Del mismo modo, los rangos más próximos a 0 determinarán una media estable de delincuencia durante los tres años.

Las comunidades autónomas que tienen un rango más grande, con un aumento mínimo de 100 delitos de media (por cada 100.000 habitantes) ente 2017 y 2019, son: Ciudad Autónoma de Melilla (235,53), Cataluña (195,5), Comunidad Foral de Navarra (149,96), La Rioja (116,38) y Aragón (106, 95). Por otra parte, las comunidades autónomas con el rango más bajo, con un incremento máximo de hasta 50 delitos de media por cada 100.000 habitantes, son: Andalucía (16,55), Comunidad Valenciana (17,42), Cantabria (27,59), Extremadura (36,19) y Principado de Asturias (46,65).

Así mismo, y habiéndose usado la misma base de datos, se puede observar la distribución de los focos de criminalidad en el mapa durante los años 2017, 2018 y 2019:

Imagen de la página web: www.entredatos.es/mapa/crimen/espana/

Imagen de la página web: www.entredatos.es/mapa/crimen/espana/

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Continuando con el análisis de la delincuencia en la línea temporal, los tres gráficos siguientes corresponden uno a cada año y muestran el crimen según los trimestres, indicando los delitos por cada 100.000 habitantes[4].

Gráfico 3. Elaboración propia

Gráfico 4. Elaboración propia

Gráfico 5. Elaboración propia

Los gráficos 3, 4 y 5 aportan información relevante en lo que respecta al comportamiento de la criminalidad durante los trimestres de los años 2017, 2018 y 2019. A simple vista, y contemplado cada gráfica por separado, se puede observar que algunas de las comunidades autónomas con mayor delincuencia son las que tienen más diferencia entre sus trimestres (Islas Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Comunidad Foral de Navarra, Ciudad Autónoma de Ceuta y Ciudad Autónoma de Melilla). Por lo contrario, las comunidades más cercanas al valor “0” mantienen una mayor estabilidad (Principado de Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y La Rioja).

Observando las gráficas en conjunto y más en profundidad, se pueden identificar similitudes en lo que respecta a los trimestres de cada comunidades autónoma. Por lo tanto, casi todos los territorios mantienen un patrón similar durante los tres años en lo que respecta a la delincuencia de cada periodo del año, con las excepciones que se mencionarán a continuación.

  • Andalucía: los cuatro trimestres del año tienen una tasa de delincuencia muy parecida, la cual aumenta ligeramente durante el tercer trimestre. Este patrón se mantiene durante los tres años.
  • Aragón: los cuatro trimestres se mantienen en el mismo nivel en 2017. En 2018 se aumenta progresivamente la criminalidad del primer al último trimestre y en 2019 la delincuencia va variando. Esta es una de las comunidades que no sigue un patrón. Sin embargo, es destacable que, durante los tres años y a diferencia del resto de territorios, la tasa es más baja en el tercer trimestre que en el cuarto.
  • Principado de Asturias: la criminalidad es estable, pues los cuatro trimestres se mantienen en un nivel muy similar durante todos los años. Este patrón se da los tres años.
  • Islas Baleares: los cuatro trimestres del año son muy dispares. El primer trimestre tiene la tasa de delincuencia más baja, la cual se eleva notablemene en el segundo trimestre y alcanza su máximo pico en el tercero. El cuarto trimestre baja notablemente. Este patrón se mantiene muy estable durante los tres años.
  • Canarias: los cuatro trimestres tienen una criminalidad similar, destacando una ligera reducción en el segundo trimestre. Este patrón se produce los tres años.
  • Cantabria: existe un incremento de la criminalidad en el tercer trimestre, mientras que los otros tres se mantienen en el mismo nivel. Este patrón sucede los tres años.
  • Castilla y León: los cuatro trimestres se mantienen en niveles muy similares de delincuencia durante los cuatro trimestres. Este patrón se da todos los años.
  • Castilla-La Mancha: los cuatro trimestres tienen niveles muy parecidos de criminalidad. Este patrón aparece todos los años.
  • Cataluña: la delincuencia aumenta ligeramente del primer al segundo trimestre, vuelve a aumentar en el tercer trimestre y baja en el cuarto. Este patrón se mantiene todos los años.
  • Comunidad Valenciana: la delincuencia aumenta el tercer trimestre, pero los otros tres se mantienen al mismo nivel. Este patrón es muy estable durante los tres años.
  • Extremadura: los cuatro trimestres se mantienen en niveles muy similares durante todos los trimestres, manteniendo este patrón todos los años.
  • Galicia: todos los trimestres se mantienen con una tasa de criminalidad similar, con una ligera elevación en el tercer trimestre. Este patrón se repite los tres años.
  • Comunidad de Madrid: los dos primeros trimestres se mantienen muy similares, el tercer trimestre disminuye en criminalidad y el cuarto trimestre aumenta, alcanzando su máximo pico. Este patrón se da todos los años.
  • Región de Murcia: mantiene unos niveles de criminalidad similares en todos sus trimestres. Este patrón se da todos los años.
  • Comunidad Foral de Navarra: se produce un repunte en el tercer trimestre, mientras que el resto se mantienen en niveles similares. Este patrón sucede los tres años.
  • País Vasco: el primer trimestre se mantiene en el mismo nivel de criminalidad que el segundo, en el tercero aumenta un poco, y el tercero y el cuarto se vuelven a mantener igual. Este patrón se mantiene todos los años.
  • La Rioja: todos los trimestres poseen niveles de delincuencia muy similares. Este patrón se mantiene los tres años.
  • Ciudad Autónoma de Ceuta: esta es una de las comunidades que no tiene un patrón claro. Cada año se produce el pico en un trimestre distinto, y estos son dispares entre si.
  • Ciudad Autónoma de Melilla: esta comunidad tampoco posee un patrón claro. Los trimestres aumentan y diminuyen su delincuencia de forma distinta cada año.

RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL APARTADO

En primer lugar, se han identificado las zonas con mayor y menor criminalidad de España, así como también aquellas que tienen un índice de delincuencia normal. Indicando entre paréntesis la media de delitos por cada 100.000 habitantes, las comunidades autónomas con mayor índice de criminalidad son: las Islas Baleares (1638,75), Ciudad Autónoma de Melilla (1523,8), Cataluña (1513,66), Comunidad de Madrid (1493,28), Ciudad Autónoma de Ceuta (1366,84) y Comunidad Valenciana (1159,67). Por otra parte, las comunidades con una delincuencia dentro de la media son: Canarias (1087,3), Comunidad Foral de Navarra (1044,45), País Vasco (1016,33), Andalucía (1000,33) y Región de Murcia (926,6). Finalmente, las comunidades con la tasa de delincuencia más baja del país son: Castilla La Mancha (831,64), Aragón (774,34), Castilla y León (771,63), Cantabria (763,65), Galicia (716,56), La Rioja (650,01), Principado de Asturias (643,02) y Extremadura (625,77).

Como se puede apreciar, las comunidades autónomas bañadas por el mar mediterráneo presentan, por lo general, más criminalidad que las zonas del interior o del norte del país. Estas zonas con mayor delincuencia se caracterizan por un clima templado en invierno y altas temperaturas en verano. Mientras, las zonas del norte o del interior de España poseen, por lo general, un invierno más frío y un verano menos caluroso. Por ello, resulta interesante mencionar las leyes térmicas de Quetelet. Estas postulan que las temperaturas elevadas excitan las pasiones humanas; los días son más largos, las personas se vuelven más irritables, consumen más bebidas embriagantes y sus relaciones sociales se intensifican. Esto puede derivar en conflictos, riñas, lesiones o incluso homicidios (Quetelet, 1848 citado por Orellana, 2007).

En segundo lugar, los territorios de España en los que más ha aumentado la criminalidad entre 2017 y 2019 son, por orden: Ciudad Autónoma de Melilla, Cataluña, Comunidad Foral de Navarra, La Rioja y Aragón. Por lo contrario, las zonas que han sido más estables en el tiempo en lo que respecta a delincuencia son, por orden: Andalucía, Comunidad Valenciana, Cantabria, Extremadura y Principado de Asturias.

En tercer lugar, se ha observado que algunas de las zonas con mayor criminalidad son las que tienen una variación de la criminalidad entre trimestres más notoria, como Islas Baleares, Ciudad Autónoma de Ceuta, Ciudad Autónoma de Melilla, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y Comunidad Foral de Navarra (destacando las tres primeras mencionadas). Por lo contrario, las zonas con menos criminalidad son más estables a lo largo del año: Principado de Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y La Rioja.

Por último, se han identificado pautas en 2017, 2018 y 2019 en lo que respecta a la cantidad de delitos que se cometen en cada periodo del año. Cada comunidad autónoma mantiene un patrón similar de criminalidad por trimestre durante los tres años que abarca este estudio, excepto la Ciudad Autónoma de Ceuta, la Ciudad Autónoma de Melilla y, en menor medida, Aragón. Si se tienen en cuenta los territorios del país que sí tienen un patrón, se podrían clasificar del siguiente modo:

  • Comunidades cuya tasa de criminalidad es muy estable durante todos los trimestres del año, como el Principado de Asturias, Castilla León, Castilla La-Mancha, Extremadura, Región de Murcia y La Rioja.
  • Comunidades cuya tasa de criminalidad es estable, aunque con una ligera elevación del tercer y cuarto trimestre, como el País Vasco.
  • Comunidades cuya delincuencia es estable y poseen un ligero aumento de la delincuencia solo en el tercer trimestre, como Andalucía y Galicia.
  • Comunidades que poseen un aumento del crimen notorio durante el tercer trimestre, como Islas Baleares, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana y Comunidad Foral de Navarra.
  • Comunidades en las que el crimen disminuye el tercer trimestre, como Comunidad de Madrid y Aragón.
  • Comunidades en las que el crimen disminuye el segundo trimestre, como Canarias.

A la hora de analizar estos resultados, es importante destacar que el tercer trimestre corresponde a los meses de Julio, Agosto y Septiembre. Estos meses de verano corresponden a una época de vacaciones y tiempo de ocio para muchos de los ciudadanos. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que se produce un significativo aumento del turismo extranjero y de desplazamiento de la población desde zonas del interior hacia zonas de costa. Así mismo, se debe tener en cuenta que cada comunidad autónoma tiene distintas épocas festivas, los cuales también pueden influir de forma relevante en la actividad delictiva.

    1. ANÁLISIS DE LAS TIPOLOGÍAS DE DELITO

Se va a llevar a cabo una interpretación de las gráficas con los datos relativos a las medias por cada 100.000 habitantes de doce tipologías delictivas distintas durante 2017, 2018 y 2019. Para determinar qué comunidades están entorno a una media en lo que respecta a la cantidad de un tipo de delito, se usará una regla de tres siguiendo el proceso del apartado anterior; con una media de 1000, los valores de 100 por encima o por debajo entran dentro de la media. Así pues, si la media es de 100, los valores que estén 10 por encima o 10 por debajo entrarán dentro de la media.

De este modo, los valores que estén por encima de la media tendrán un índice alto, los que estén dentro de la media tedrán uno normal, y los que estén por debajo tendrán un índice bajo de una tipología delictiva concreta. Se debe mencionar que se utilizará la media o la mediana según resulte más conveniente en cada caso. Si se desea ver el proceso realizado para calcular las medias y medianas, acudir al anexo indicado en cada apartado.

ASESINATOS

Los asesinatos hacen referencia tanto a homicidios dolosos como a asesinatos, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título I; del homicidio y sus formas[5]. La media total de los tres años de todas las comunidades autónomas es de 0,70 asesinatos por cada 100.000 habitantes, mientras que la mediana es 0,58.

Gráfico 6. Elaboración propia

Como se puede observar, la Ciudad Autónoma de Ceuta supera con creces al resto de comunidades con una media de 2,35 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Como resultado, esto eleva la media y no refleja la actividad criminal real del país. Por ello, en este caso es más conveniente usar la mediana que la media como valor de referencia. Además, como la mediana es de 0,5, aquellos valores que estén 0,05 por encima o por debajo entrarán dentro de la tasa de crimen normal.

De este modo, los territorios con una tasa de asesinatos alta son: Ciudad Autónoma de Ceuta (2,35), Comunidad Foral de Navarra (1,23), Canarias (1), Región de Murcia (0,85), Andalucía (0,80), Cataluña (0,74) y Comunidad Valenciana (0,7). Los territorios cuya tasa se encuentra dentro de la media son: Cantabria (0,63), Principado de Asturias (0,61), Aragón (0,58), Comunidad de Madrid (0,54), Islas Baleares (0,53) y Extremadura (0.53). Finalmente, las comunidades con la tasa de asesinatos baja son: Castilla-La Mancha (0,50), Castilla y León (0,44), Galicia (0,45), País Vasco (0,31), La Rioja (0,1) y Ciudad Autónoma de Melilla (0,38).

Por ejemplo, la distribución espacial de asesinatos únicamente en 2017 es la siguiente:

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INTENTOS DE ASESINATO

Los intentos de asesinato hacen referencia a los delitos de homicidios dolosos y asesinatos en grado tentativa, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título I; del homicidio y sus formas[6]. La media total de toda España entre 2017 y 2019 es de 2,26 por cada 100.000 habitantes, mientras que la mediana es 1,52.

Gráfico 7. Elaboración propia

Estos valores son diferentes porque, al igual que con los asesinatos consumados, las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla superan por mucho al resto de comunidades (media de 9,42 y 6,56 intentos de asesinatos por cada 100.000 habitantes). Por ello, es más adecuado usar la mediana como valor de referencia. Además, los territorios que estén 0,15 por encima o por debajo de esta serán incluidos dentro del promedio.

Así, las comunidades cuya media de intentos de asesinatos está por encima de la mediana total son: Ciudad Autónoma de Ceuta (9,42), Ciudad Autónoma de Melilla (6,56), Islas Baleares (3,11), Comunidad Foral de Navarra (2,47), Andalucía (2,2), Cataluña (2,18), Canarias (1,9), Región de Murcia (1,82) y Comunidad Valenciana (1,78). Las zonas que entran dentro del promedio de criminalidad son: Castilla-La Mancha (1,52), País Vasco (1,51) y La Rioja (1,37). Por último, las comunidades que tienen una tasa de intentos de asesinato más baja que el resto son: Comunidad de Madrid (1,22), Extremadura (1,14), Principado de Asturias (1,06), Castilla y León (0,95), Galicia (0,94), Cantabria (0,91) y Aragón (0,83).

Por ejemplo, la distribución espacial de intentos de asesinatos únicamente en 2017 es la siguiente:

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PELEAS

Las peleas son delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título XXII; delitos contra el orden público[7]. La media total es de 49,12 por cada 100.000 habitantes, y la mediana es 43,78.

Gráfico 8. Elaboración propia

Al igual que en los otros apartados, las peleas en la Ciudad Autónoma de Ceuta son más numerosas que en el resto del país (media de 155,96 peleas por cada 100.000 habitantes). Por ello, se va a seguir usando la mediana como referencia. Además, el valor que se le va a sumar y restar para determinar si una comunidad está dentro o fuera del promedio es el de 4,3.

De esta forma, las zonas del país con mayor índice de peleas son: Ciudad Autónoma de Melilla (155,96), Ciudad Autónoma de Ceuta (60,02), Islas Baleares (69,44), Comunidad Foral de Navarra (60,04), Canarias (51,13) y País Vasco (49,33). A continuación, las comunidades con un índice de peleas promedio son: Cantabria (46,22), Cataluña (44,99), Región de Murcia (44,09), La Rioja (43,78) y Comunidad Valenciana (40,15). Finalmente, las zonas con la tasa de peleas más baja son: Andalucía (36,95), Aragón (36,33), Principado de Asturias (35,69), Comunidad de Madrid (33,87), Galicia (33,78), Extremadura (32,19), Castilla-La Mancha (29,99) y Castilla y León (29,27).

Por ejemplo, la distribución geográfica de peleas tan solo en el año 2017 fue la siguiente:

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SECUESTROS

Los secuestros se refieren al delito que su propio nombre indica, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título VI; delitos contra la libertad[8]. La media de todo el país durante 2017, 2018 y 2019 es de 0,17 por cada 100.000 habitantes, mientras que la mediana es 0,1.

Gráfico 9. Elaboración propia

La Ciudad Autónoma de Ceuta tiene una media más elevada que el resto de comunidades (1,17 secuestros por cada 100.000 habitantes), por lo que se va a utilizar la mediana como valor de referencia. Así mismo, todas aquellas cifras que esten 0,01 por encima o por debajo de la media se incluirán en el promedio.

De este modo, las comunidades con un índice de secuestros que está por encima de la media son: Ciudad Autónoma de Ceuta (1,17), País Vasco (0,31), Andalucía (0,28), Comunidad Foral de Navarra (0,25), Islas Baleares (0,20), Comunidad de Madrid (0,17), Región de Murcia (0,13) y Castilla-La Mancha (0,13). Las zonas del país con una tasa de secuestro que entra en el promedio son: Canarias (0,11), Comunidad Valenciana (0,10), Principado de Asturias (0,09) y Cataluña (0,09). Para acabar con los secuestros, las comunidades con el índice más bajo de este tipo de crimen son: Aragón (0,05), Extremadura (0,06), Castilla y León (0,08), Galicia (0,08), Ciudad Autónoma de Melilla (0), La Rioja (0) y Cantabria (0).

Por ejemplo, la distribución geográfica de los secuestros únicamente del año 2017 es la siguiente:

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AGRESIONES SEXUALES CON PENETRACIÓN

Las agresiones sexuales con penetración hacen referencia al delito que el propio nombre indica, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título VIII; delitos contra la libertad e indemnidad sexuales[9]. La media total es de 3,18, mientras que la mediana es de 2,69.

Gráfico 10. Elaboración propia

Como se puede observar, existe una dispersión de los datos en general, aunque esta vez no sea debido a las cifras de la Ciudad Autónoma de Ceuta o Melilla. Por ello, se va a seguir usando la mediana como medida, mientras que el valor que se va a sumar y restar para determinar qué territorios se encuentran dentro del promedio va a ser 0,26.

Así pues, las comunidades autónomas con mayor tasa de agresiones sexuales con penetración en el país son: Islas Baleares (6,22), Cataluña (6,2), Comunidad Foral de Navarra (4,78), País Vasco (4,69), Ciudad Autónoma de Ceuta (4,31), Canarias (3,78), Comunidad de Madrid (3,62), Comunidad Valenciana (3,11) y Región de Murcia (3,05). Las zonas de España con una tasa de agresiones promedio son: Ciudad Autónoma de Melilla (2,69), Andalucía (2,52) y La Rioja (2,42). Finalmente, las comunidades con un índice bajo de este tipo de agresiones sexuales son: Galicia (2,38), Aragón (2,21), Castilla-La Mancha (2,05), Castilla y León (1,75), Principado de Asturias (1,58), Extremadura (1,52) y Cantabria (1,49).

Por ejemplo, la distribución espacial de agresiones sexuales con penetración únicamente en el año 2017 es la siguiente:

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AGRESIONES SEXUALES SIN PENETRACIÓN

Las agresiones sexuales sin penetración aparecen en el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título VIII; delitos contra la libertad e indemnidad sexuales[10]. La media total es de 25,42 por cada 100.000 habitantes, mientras que la mediana es 24,99.

Gráfico 11. Elaboración propia

Media y mediana son similares porque, como se puede observar en el gráfico, las comunidades tienen unos datos más equilibrado entre sí. Así pues, se va a usar el 25 como valor de medida, mientras que la cifra que se le va a sumar y restar para determinar si una comunidad forma parte del promedio es el de 2,5.

Por consiguiente, los territorios con un mayor índice de agresiones sexuales (sin penetración) según su media son: Islas Baleares (48), Ciudad Autónoma de Ceuta (34,11), Comunidad Foral de Navarra (33,01), Canarias (31,96), Ciudad Autónoma de Melilla (31,66), Región de Murcia (28,45), Comunidad Valenciana (28,27) y Cataluña (28,1). Las comunidades con una tasa de agresiones que entra dentro del promedio son: Andalucía (24,99) y Comunidad de Madrid (26,8). Para acabar con las agresiones sexuales, los territorios del país con menor índice de este tipo de delito son: País Vasco (22,9), Aragón (21,94), Castilla-La Mancha (20,66), La Rioja (19,82), Galicia (17,78), Extremadura (16,52), Castilla y León (16,48), Principado de Asturias (16,11), y Cantabria (15,33).

Por ejemplo, la distribución geográfica de las agresiones sexuales sin penetración en el año 2017 fue la siguiente:

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ROBOS CON VIOLENCIA

Los robos con violencia se refieren a todo aquellos robos que hayan sido cometidos utilizando la violencia e intimidación, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título XIII; delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico[11]. La media total es de 107,21, mientras que la mediana es de 70,89.

Gráfico 12. Elaboración propia

La media y la mediana son muy distintas debido a que existen unas pocas cifras muy altas y otras muy bajas. Debido a esto, se va la mediana como valor de referencia. Además, a esta se le va a sumar y restar la cantidad de 7 para señalar las comunidades que entran dentro de la media de España.

Así pues, las zonas de España con un elevado índice de robos con violencia son: Ciudad Autónoma de Melilla (410,04), Cataluña (304,51), Comunidad de Madrid (234,97), Ciudad Autónoma de Ceuta (167,13), Islas Baleares (115,04), Comunidad Valenciana (103,96), Región de Murcia (99,72), Andalucía (88,03) y País Vasco (79,1). Las comunidades que se encuentran en el promedio de robos son: Aragón (70,89) y Canarias (70,05). Finalmente, los territorios con la tasa más baja son: Comunidad Foral de Navarra (52,37), Castilla-La Mancha (48,92), Galicia (36,49), Cantabria (35,54), Principado de Asturias (35,48), Castilla y León (29,69), La Rioja (28,69) y Extremadura (26,36).

Por ejemplo, la distribución espacial de los robos con violencia únicamente en el año 2017 es la siguiente:

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ROBOS EN MORADAS

Los robos en moradas hacen referencia a los delitos de robo con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título X; delitos contra la intimidad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio[12]. La media de toda España en los años señalados es de 265,62 por cada 100.000 habitantes, mientras que la mediana es 233,68.

Gráfico 13. Elaboración propia

Debido a que existe una diferencia notable entre ambos, se va a usar la mediana como medida central. Así mismo, a este valor se le va a sumar y restar la cifra de 23,3 para observar qué territorios forman parte del promedio del país.

De este modo, las comunidades autónomas que, según su media, tienen un mayor índice de robo en moradas son: Región de Murcia (448,02), Cataluña (436,51), Comunidad Valenciana (424,22), Castilla-La Mancha (356,18), País Vasco (354,87), Islas Baleares (351,89), Comunidad de Madrid (288,17), Andalucía (278,84) y Cantabria (277,96). Las zonas del país que se encuentran dentro de la media son: Comunidad Foral de Navarra (233,58), Canarias (229,78) y Castilla y León (211,33). Finalmente, las comunidades con la menor tasa de robos en moradas y otros establecimientos son: Galicia (198,25), La Rioja (197,85), Aragón (188,02), Extremadura (182,02), Principado de Asturias (155,12), Ciudad Autónoma de Melilla (144,43) y Ciudad Autónoma de Ceuta (89,82).

Por ejemplo, la distribución geográfica de los robos en morada únicamente del año 2017 es la siguiente:

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ROBOS EN CASAS

Los robos en casas, a diferencia del párrafo anterior, recoge únicamente los delitos referentes a los robos con fuerza en domicilios, y el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título X; delitos contra la intimidad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio[13]. La media total por cada 100.000 habitantes en todo el país es de 184,06, y la mediana es de 156,91.

Gráfico 14. Elaboración propia

Como se puede observar, existe una dispersión general de los datos, por lo que se va a usar la mediana como valor de referencia. Mientras tanto, la cifra que se va a sumar y restar a la mediana para determinar qué territorios se encuentran dentro de la media va a ser 15,6.

De este modo, las comunidades autónomas con el mayor índice de robos en casas del país son: Región de Murcia (371,16), Comunidad Valenciana (332,88), Cataluña (319,98), Islas Baleares (258,59), Castilla-La Mancha (258,57), País Vasco (206,13), Andalucía (191,99) y Comunidad de Madrid (186,62). Las zonas de España que están dentro del promedio son: Cantabria (171,21), La Rioja (156,91), Comunidad Foral de Navarra (151,55) y Canarias (147,10). Para finalizar, las comunidades con una baja tasa de robos en casas son: Castilla y León (133,72), Galicia (122,25), Aragón (129,62), Extremadura (107,26), Ciudad Autónoma de Melilla (100,79), Principado de Asturias (88,55) y Ciudad Autónoma de Ceuta (62,36).

Por ejemplo, la distribución espacial de robos en casas del año 2017 es la siguiente:

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HURTOS

Los aparecen en el Código Penal (1995) en el libro II, título XIII; delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico[14]. La media total del país es de 1213,96, mientras que la mediana es de 1016,43.

Gráfico 15. Elaboración propia

Al igual que en apartados anteriores, esta diferencia entre ambos valores se debe a la dispersión de los datos. Por ello, se va a utilizar la mediana como medida central, a la cual se le sumará y restará la cifra de 101,64 para identificar qué comunidades entran dentro del promedio de hurtos en España.

Por consiguiente, los territorios con un mayor índice de hurtos según su media son: Islas Baleares (2449,51), Cataluña (2442,63), Comunidad de Madrid (2345,55), Comunidad Valenciana (1422,62), Ciudad Autónoma de Melilla (1384,94), País Vasco (1325,52), Canarias (1308,42), Comunidad Foral de Navarra (1226,30) y Andalucía (1145,64). Las comunidades con un índice de hurtos dentro del promedio del país son: Región de Murcia (1016,43) y Ciudad Autónoma de Ceuta (979,64). Para finalizar con los hurtos, los territorios con el índice más bajo son: Cantabria (833,59), Castilla y León (829,39), Aragón (816,63), La Rioja (773,03), Galicia (728,08), Castilla-La Mancha (714,28), Principado de Asturias (688,77) y Extremadura (634,20).

Por ejemplo, la distribución geográfica de los hurtos en el mapa en el año 2017 es la siguiente:

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SUSTRACCIONES DE VEHÍCULO

Las sustracciones de vehículos aparecen en el Código Penal (1995) en el libro II, título XIII; delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico[15]. La media por cada 100.000 habitantes en España es de 70,01, mientras que la mediana es de 41,17.

Gráfico 16. Elaboración propia

Se puede observar que los datos están dispersos, siendo en su mayoría cifras muy altas o muy bajas. Por ello, se utilizará la mediana como valor de referencia, a la cual se le va a sumar y restar la cifra de 4,1 para indicar qué territorios del país están dentro de la media.

De este modo, los territorios con un mayor índice de sustracciones de vehículos son: Ciudad Autónoma de Ceuta (247,89), Comunidad de Madrid (139,48), Islas Baleares (135,65), Cataluña (121,57), Ciudad Autónoma de Melilla (106,98), Andalucía (88,31), Comunidad Valenciana (70,11), Región de Murcia (71,08) y Canarias (69,87). Las comunidades que están dentro de la media en lo que respecta a este delito son: Comunidad Foral de País Vasco (41,17) y Castilla-La Mancha (39,44). Finalmente, los territorios con la menor tasa de sustracciones de vehículos son: Comunidad Foral de Navarra (27,08), Principado de Asturias (27,02), Cantabria (26,70), Castilla y León (25,20), La Rioja (24,90), Galicia (24,46), Aragón (23,48) y Extremadura (19,86).

Por ejemplo, la distribución espacial de sustracciones de vehículos tan solo en 2017 es la siguiente:

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TRÁFICO DE DROGAS

El tráfico de drogas aparece en el Código Penal (1995) lo recoge en el libro II, título XVII; de los delitos contra la seguridad colectiva[16]. La media en España es de 40,80 delitos por cada 100.000 habitantes, mientras que la mediana es 24,22.

Gráfico 17. Elaboración propia

Como se puede observar, la Ciudad Autónoma de Ceuta supera notablemente al resto de comunidades. Debido a que esto eleva mucho la media, se usará la mediana como valor de referencia. Además, se le suamará y restará la cifra de 2,4 para determinar qué territorios están fuera o dentro del promedio.

Las comunidades con una mayor media de delito por tráfico de drogas son: Ciudad Autónoma de Ceuta (270,82), Ciudad Autónoma de Melilla (67,57), Islas Baleares (48,33), Andalucía (45,36), Comunidad Valenciana (35,64), Cataluña (32,07), Comunidad de Madrid (30,27), Canarias (28,11) y La Rioja (27,10). Las zonas del país que están en la media son: Aragón (24,22), Extremadura (22,71), Comunidad Foral de Navarra (22,25) y Castilla-La Mancha (21,75). Finalmente, las comunidades que tienen un índice bajo de tráfico de drogas son: Región de Murcia (21,05), País Vasco (16,96), Castilla y León (16,31), Galicia (16,18), Principado de Asturias (15,37), y Cantabria (13,20).

Por ejemplo, la distribución espacial del tráfico de drogas del año 2017 en España es la siguiente:

Imagen de la página web: www.entredatos.es/mapa/crimen/espana/

RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL APARTADO

A continuación, se va a ordenar y agrupar la información extraída de las medias de delitos por cada 100.000 habitantes para facilitar su interpretación. De esta forma, se pueden observar los índices de criminalidad (alto, medio o bajo) que posee cada tipo de crimen en un territorio de España. En este aspecto, es importante recalcar que el índice de un delito se ha determinado con respecto a las medias de ese mismo delito en otras comunidades, y no con respecto a las medias de otros delitos de la misma comunidad. Por otra parte, también se va a determinar si la comunidad forma parte de alguna de las tres primeras (nº1, 2 o 3) o tres últimas (nº17, 18 o 19) posiciones en algún tipo delictivo, indicando si tiene una de las medias más altas o más bajas de alguno de los crímenes vistos.

  • Andalucía: puesto nº 3 en secuestros.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, secuestros, robos con violencia, robo en moradas, robo en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: agresiones sexuales con penetración y agresiones sexuales sin penetración.
  • Índice bajo: peleas.
  • Aragón: puesto nº 19 en intentos de asesinato y nº 18 en sustracciones de vehículos.
  • Índice medio: asesinatos, robos con violencia y tráfico de drogas.
  • Índice bajo: intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos en moradas, robos en casas, hurtos y sustracción de vehículos.
  • Principado de Asturias: puesto nº 17 en agresión sexual con penetración y robos en moradas y nº 18 en agresión sexual sin penetración, robos en casas, hurtos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: asesinatos y secuestros.
  • Índice bajo: intentos de asesinato, peleas, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Islas Baleares: puesto nº 1 en agresión sexual con y sin penetración y hurtos. Puesto nº 3 en intentos de asesinato, peleas, sustracciones de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice alto: intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: asesinatos.
  • Canarias: puesto nº 3 en asesinatos.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, peleas, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: secuestros, robo con violencia, robo en moradas y robo en casas
  • Cantabria: puesto nº 18 en asesinatos y nº 19 en secuestros, agresión sexual con y sin penetración y tráfico de drogas.
  • Índice alto: robos en moradas.
  • Índice medio: asesinatos, peleas, robos en casas.
  • Índice bajo: intentos de asesinato, secuestros, agresiones sexuales con penetración, agresiones sexuales sin penetración, robos con violencia, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Castilla y León: puesto nº 17 en agresión sexual sin penetración y robos con violencia y puesto nº 19 en peleas.
  • Índice medio: robos en moradas.
  • Índice bajo: asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Castilla-La Mancha: puesto nº 17 en hurtos y nº 18 en peleas.
  • Índice alto: secuestros, robos en moradas y robos en casas.
  • Índice medio: intentos de asesinato, sustracciones de vehículo y tráfico de drogas.
  • Índice bajo: asesinatos, peleas, agresiones sexuales con penetración, agresiones sexuales sin penetración, robos con violencia y hurtos.
  • Cataluña: puesto nº 2 en agresión sexual con penetración, robos con violencia, robos en moradas y hurtos. Puesto nº 3 en robos en casas.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: peleas y secuestros.
  • Comunidad Valenciana: puesto nº 2 en robos en casas y nº 3 en robos en moradas.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: peleas y secuestros.
  • Extremadura: puesto nº 17 en peleas, nº 18 en agresión sexual con penetración y nº 19 en robos con violencia, hurtos y sustracciones de vehículos.
  • Índice medio: asesinatos y tráfico de drogas.
  • Índice bajo: intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos y sustracción de vehículos.
  • Galicia: puesto nº 17 en intentos de asesinato, sustracciones de vehículo y tráfico de drogas.
  • Índice bajo: asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Comunidad de Madrid: puesto nº 2 en sustracciones de vehículos y nº 3 en robos con violencia y hurtos.
  • Índice alto: secuestros, agresiones sexuales con penetración, robo con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: asesinatos y agresión sexual sin penetración.
  • Índice bajo: intentos de asesinato y peleas.
  • Región de Murcia: puesto nº 1 en robos en moradas y robos en casas.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas y sustracción de vehículos.
  • Índice medio: peleas y hurtos.
  • Índice bajo: tráfico de drogas.
  • Comunidad Foral de Navarra: puesto nº 2 en asesinatos y nº 3 en agresiones sexuales con y sin penetración.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración y hurtos.
  • Índice medio: robos en moradas, robos en casas y tráfico de drogas.
  • Índice bajo: robos con violencia y sustracción de vehículos.
  • País Vasco: puesto nº 2 en secuestros y nº 17 en asesinatos.
  • Índice alto: peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas y hurtos.
  • Índice medio: intentos de asesinato y sustracción de vehículos.
  • Índice bajo: asesinatos, agresión sexual sin penetración y tráfico de drogas.
  • La Rioja: puesto nº 18 en secuestros y robos con violencia y nº 19 en asesinatos.
  • Índice alto: tráfico de drogas.
  • Índice medio: intentos de asesinato, peleas, agresión sexual con penetración y robos en casas.
  • Índice bajo: asesinatos, secuestros, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, hurtos y sustracción de vehículos.
  • Ciudad Autónoma de Ceuta: puesto nº 1 en asesinatos, intentos de asesinato, secuestros, sustracciones de vehículos y tráfico de drogas. Puesto nº 2 en peleas y agresión sexual sin penetración. Puesto nº 19 en robos en moradas y robos en casas.
  • Índice alto: asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: hurtos.
  • Índice bajo: robos en moradas y robos en casas.
  • Ciudad Autónoma de Melilla: puesto nº 1 en peleas y robos con violencia, nº 2 en intentos de asesinato y tráfico de drogas, nº 17 en secuestros y robos en casas, nº 18 en asesinatos y robos en moradas.
  • Índice alto: intentos de asesinato, peleas, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas.
  • Índice medio: agresión sexual con penetración
  • Índice bajo: asesinatos, secuestros, robos en moradas y robos en casas.

En lo que se refiere al puesto que ocupan las comunidades autónomas en alguna tipología delictiva, se puede observar que se mantiene una consistencia; los territorios que ocupan los primeros puestos, por lo general, tienen un mayor índice de criminalidad. Al contrario, los que ocupan los últimos puestos tienen un índice de delincuencia menor. Además, se puede añadir que o bien forman parte de alguno de los tres primeros puestos o bien de alguno de los tres últimos. Es decir, si la Región de Murcia es la comunidad con más robos en casas y moradas del país, no será la que menos peleas tenga (por ejemplo).

No obstante, esto no se aplica a La Ciudad Autónoma de Ceuta, la Ciudad Autónoma de Melilla ni al País Vasco. Estos territorios son los únicos que ocupan tanto alguno de los tres primeros como alguno de los tres últimos en alguna tipología de delito. Por ejemplo, el País Vasco destaca con una de las medias más elevadas en secuestros, pero de las más bajas en asesinatos. No obstante, las que más se diferencian son las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Estas se sitúan en las posiciones más altas en varios tipos de delito (especialmente la C. A. de Ceuta), pero ambas poseen los puestos más bajos en lo que respecta a robos en moradas y robos en casas, siendo la Región de Murcia, la Comunidad Valenciana y Cataluña las comunidades que se posicionan primeras.

El hecho de ser tanto una de las regiones que más delitos tiene de un tipo como una de las que menos tiene de otro tipo, coincide con la observación que se hizo en el apartado anterior; la Ciudad Autónoma de Ceuta y de Melilla son territorios muy inconsistentes y dispares en cuento a la información que aportan sobre la criminalidad. No obstante, no sorprende que posean un comportamiento que se diferencia del resto de las comunidades de España, pues sus peculiaridades son bastante conocidas (tanto geográficas como sociales y económicas). De esta forma, y por la necesidad administrativa de incorporar estos territorios a un listado regional, se pueden observar diferencias notables en las estadísticas con respecto al resto de regiones del país (Córdoba & García, 1992).

De este modo, todas las zonas posicionadas en los primeros puestos de algún tipo de crimen pertenecen a las comunidades con una criminalidad total alta y media: Andalucía, Islas Baleares, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Región de Murcia y Comunidad Foral de Navarra. En estos territorios se pueden encontrar tipos de delitos con índices altos, medios y bajos en todas las comunidades excepto en Islas Baleares, Canarias, Cataluña y Comunidad Valenciana, que son solo altos y medios. Por otra parte, las comunidades que solo ocupan los últimos puestos en alguna tipología de delito tienen una criminalidad total baja: Aragón, Principado de Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y La Rioja. En este caso, las comunidades poseen una combinación de índices altos, medios y bajos. Sin embargo, el Principado de Asturias, Castilla y León y Extremadura tienen solo índices medios y bajos, mientras que Galicia únicamente bajos. Finalmente estarían la Ciudad Autónoma de Ceuta, la Ciudad Autónoma de Melilla y el País Vasco. Los dos primeros territorios del país tienen una criminalidad alta, mientras que el País Vasco se posiciona con una criminalidad media.

    1. ANÁLISIS DE LOS FACTORES DETERMINANTES DE LA CRIMINALIDAD

Esta parte del estudio está realizada con datos extraídos de las estadísticas del Ministerio del Interior y del Instituto Nacional de Estadística (INE). Al estar ambos organismos estrechamente vinculados en su actividad, se puede afirmar que el contraste de la información proveniente de estas dos fuentes es fiable. Además, los datos recopilados corresponderán únicamente a 2017, pues este es el último año del que se disponen estadísticas de algunos de los factores que se van a analizar. Así mismo, los cálculos de este apartado tan solo se realizarán con los delitos por cada 100.000 habitantes del año 2017.

De este modo, se va a proceder a realizar un estudio de correlación entre los delitos y varios factores de cada comunidad autónoma; índice de envejecimiento, porcentaje de extranjeros, turismo, PIB per cápita, renta media anual, tasa de riesgo de pobreza, tasa de paro, nivel educativo, abandono de la educación, gasto en educación, gasto en cultura y unidades de trabajo social. Esto permitirá comprobar si existe una relación directa, inversa o no existe relación alguna entre las variables. Posteriormente, y teniendo en cuenta los resultados obtenidos, se interpretará el gráfico de barras correspondiente.

ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

En primer lugar, se va a llevar a cabo un estudio de correlación para averiguar si el envejecimiento de la población influye en la actividad criminal de un territorio. La variable dependiente (y) son los delitos por cada 100.000 habitantes, mientras que la independiente (x) es el índice de envejecimiento[17]. De esta forma, se obtienen los siguientes valores:

  • Coeficiente de correlación: 0,68
  • Coeficiente de determinación: 0,47
  • Valor-p: 0,001
  • x = 1600,03 – 5 * y

Debido a que el coeficiente de correlación está más próximo a 1 que a 0, se puede decir que la relación entre las variables es moderadamente fuerte. Por otra parte, el coeficiente de determinación muestra que el índice de envejecimiento explica el 47% de la actividad delictiva. Finalmente, el valor-p es menor que 0,05, por lo que sí hay una relación estadísticamente significativa entre ambas variables.

Gráfico 18. Elaboración propia

El gráfico muestra una recta de regresión decreciente. Esto indica que, a mayor índice de envejecimiento de la población, menos delitos cometidos por cada 100.000 habitantes. En definitiva, los valores indican que ambas variables están vinculadas, aunque no tanto como para explicarse al 100%.

Gráfico 19. Elaboración propia

A través de la observación del gráfico de barras y, teniendo en cuenta la relación inversa entre las variables, se puede apreciar que algunas de las zonas que están por encima del promedio nacional de envejecimiento poseen un índice de criminalidad medio o bajo (Principado de Asturias, Castilla y León o Galicia, por ejemplo). Por lo contrario, las zonas con menos envejecimiento de la población experimentan una mayor comisión de delitos (Islas Baleares, Comunidad de Madrid o las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla).

POBLACIÓN EXTRANJERA

El siguiente estudio de correlación adopta los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y el porcentaje de extranjeros como variable independiente (x)[18]. Así pues, se obtienen estos valores:

  • Coeficiente de correlación: 0,73
  • Coeficiente de determinación: 0,53
  • Valor-p: 0,0003
  • x = 482,96 + 55,34 * y

El primer valor indica una relación y el coeficiente de determinación establece que el modelo explica un 53% de los datos. Finalmente, el valor-p es mucho más bajo que 0,05, por lo que sí hay una relación estadística significativa entre las variables.

Gráfico 20. Elaboración propia

La recta de regresión creciente indica que cuántos más extranjeros hay en un territorio más crímenes se cometen, existiendo así una relación directa significativa, aunque no total, entre ambas variables.

Gráfico 21. Elaboración propia

A continuación, el gráfico de barras confirma que algunas de las comunidades con un mayor porcentaje de inmigrantes coinciden con las que tienen mayor criminalidad, como Islas Baleares, Cataluña o la Comunidad de Madrid. Por lo contrario, algunos de los territorios con menos inmigración son los que menos delincuencia tienen, como Principado de Asturias, Extremadura o Galicia. No obstante, se debe observar que Aragón y La Rioja también tienen más extranjeros que la media nacional a pesar de ser comunidades con un índice de criminalidad medio-bajo.

TURISMO

El estudio de correlación utiliza los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y la cantidad de turistas como variable independiente (x)[19]. Se debe mencionar que los datos del turismo no están convertidos a cada 100.000 habitantes, pues se considera que este factor está más relacionado con el tipo de ocio que se puede hacer en el lugar de destino que con su población. No obstante, es conveniente tener en cuenta la extensión de cada territorio a la hora de interpretar los resultados. Además, añadir que las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla no constan en la base de datos del INE de este apartado, por lo que no se tendrán en cuenta. De este modo, se obtienen los siguientes valores:

  • Coeficiente de correlación: 0,8
  • Coeficiente de determinación: 0,62
  • Valor-p: 0,0001
  • x = 756,6 + 3,91 * y

El primer dato indica que existe una fuerte relación entre las variables, pues está bastante próxima al 1. Además, el coeficiente de determinación muestra que los datos del turismo explican hasta un 62% de los delitos cometidos por cada 100.000 habitantes. En lo que respecta al valor-p, este es mucho menor que 0,05. Por lo tanto, las variables están relacionadas de forma estadísticamente significativa.

Gráfico 22. Elaboración propia

La recta de regresión es creciente, indicando que cuándo más turismo hay en un territorio, más delitos se cometen. Teniendo en cuenta esta relación directa y los valores anteriormente obtenidos, se puede decir que existe una conexión bastante fuerte entre las variables.

Gráfico 23. Elaboración propia

La gráfica de barras indica que casi todas las comunidades que están por encima del promedio de turistas al año son las que tienen mayor criminalidad (Islas Baleares, Cataluña o Comunidad de Madrid). Por otra parte, las comunidades en las que se ha comprobado que existe un menor índice de delincuencia, son las que tienen menor turismo (Principado de Asturias, Cantabria o Extremadura). Por lo que se ha observado, la actividad delictiva de España aumenta de forma considerable en las zonas bañadas por la costa mediterránea (exceptuando la capital). Del mismo modo, es común que las zonas de costa con clima cálido atraigan a un mayor número de turistas. Por ello, no es de extrañar que ambas variables están relacionadas.

PIB PER CÁPITA

El siguiente análisis de correlación recoge los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y el PIB per cápita de cada comunidad autónoma como variable independiente (x)[20]. Los resultados son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,25
  • Coeficiente de determinación: 0,06
  • Valor-p: 0,28
  • x = 590,72 + 0,01 * y

Como se puede observar, el coeficiente de correlación indica que la relación entre ambas variables es débil, pues el valor es próximo a 0. Además, el coeficiente de determinación muestra que el modelo tan solo explica un 0,6% de los datos. Del mismo modo, el valor-p es bastante mayor que 0,05, por lo que no existe una relación estadísticamente relevante entre los delitos cometidos y el PIB per cápita de las comunidades autónomas.

Gráfico 24. Elaboración propia

La recta de regresión es creciente, lo que indicaría una relación directa entre x e y. No obstante, los resultados muestran que la conexión entre las variables es casi inexistente, por lo que se puede afirmar que el PIB de cada comunidad no es capaz de explicar eficazmente la delincuencia.

Gráfico 25. Elaboración propia

Por su parte, el gráfico de barras muestra que los territorios con un PIB por encima del promedio son tanto aquellos que tienen un índice de criminalidad alto (Islas Baleares o Cataluña) como los que tienen un índice medio o bajo (Aragón o La Rioja). En definitiva, no existe relación entre estos dos factores.

RENTA MEDIA ANUAL DE LOS HOGARES

El siguiente estudio de correlación establece los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y la renta media anual de los hogares como variable independiente (x)[21]. Los valores obtenidos se muestran a continuación:

  • Coeficiente de correlación: 0,5
  • Coeficiente de determinación: 0,25
  • Valor-p: 0,02
  • x = -71,1 + 0,03 * y

El primer dato indica que existe una mediana relación entre las variables, aunque esta es relativamente débil al encontrarse en mitad del 0 y del 1. Además, el coeficiente de determinación muestra que los datos del turismo tan solo explicarían un 25% de los delitos cometidos por cada 100.000 habitantes. En lo que respecta al valor-p, este es menor que 005. Por lo tanto, las variables sí están relacionadas de forma estadísticamente significativa.

Gráfico 26. Elaboración propia

La recta de regresión es creciente, lo cual muestra una relación directa entre ambas variables. Es decir, a mayor número de renta media anual, mayor número de delitos. No obstante, la conexión entre los dos factores no es lo suficientemente fuerte como para dar por válida la explicación del delito a través de la renta. Además, es interesante añadir que en numerosas ocasiones se ha establecido una relación entre crimen y pobreza. Por ello, si la conexión entre las variables fuese más fuerte, resultaría un tema interesante de analizar con mayor profundidad debido a la contradicción que supone.

Gráfico 27. Elaboración propia

Como se puede observar en el gráfico de barras, las comunidades con una renta anual por encima del promedio son tanto aquellas que tienen una criminalidad alta (Ciudad Autónoma de Ceuta y Ciudad Autónoma de Melilla) como aquellas que tienen una criminalidad media o baja (País Vaso o La Rioja). Del mismo modo, existen zonas con un índice de delincuencia tanto alto como bajo cuya renta se sitúa por debajo del promedio (Comunidad Valenciana o Extremadura). En resumen, la renta media anual no tiene una relación suficientemente fuerte con la actividad criminal para que resulte explicativa.

RIESGO DE POBREZA

Este análisis de correlación adopta los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y la tasa de riesgo de pobreza de cada territorio como variable independiente (x)[22]. Es destacable mencionar que el riesgo de pobreza ha sido calculado por el INE a partir de la renta media anual del año anterior. Los resultados obtenidos son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,14
  • Coeficiente de determinación: 0,01
  • Valor-p: 0,56
  • x = 883,27 + 4,94 * y

El coeficiente de correlación indica que la relación entre el riesgo de pobreza y los delitos es muy débil. Además, el coeficiente de determinación muestra que el modelo tan solo explica el 0,01% de los datos. Es decir, prácticamente no explica ningún dato. Por su parte, el valor-p es mayor que 0,05, por lo que no existe una relación estadísticamente relevante entre las variables.

Gráfico 28. Elaboración propia

La recta de regresión es creciente, lo cual indicaría una relación directa entre x e y. Sin embargo, la conexión entre ambas variables es extremadamente débil, por lo que esto no tiene ninguna relevancia.

Gráfico 29. Elaboración propia

El gráfico de barras permite identificar territorios del país con una tasa de riesgo de pobreza baja, pero con una criminalidad alta (Cataluña o Ciudad Autónoma de Ceuta), o con una tasa de riesgo alta, pero criminalidad baja (Extremadura). Es decir, la relación entre las variables es prácticamente inexistente en este caso.

PARO

Este estudio de correlación presenta los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y la tasa de paro como variable independiente (x)[23]. Los datos van a ser relativos a la población que está entre los 25 y los 64 años de edad. Así pues, los valores obtenidos son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,05
  • Coeficiente de determinación: 0,003
  • Valor-p: 0,82
  • x = 934,29 + 3,43 * y

Como se puede observar con el primer dato, la relación entre las variables es prácticamente nula, y el coeficiente de determinación indica que el paro explica únicamente un 0,03% de la delincuencia. Así mismo, el valor-p es mucho mayor que 0,05, por lo que se confirma que no existe una relación estadísticamente relevante entre las variables.

Gráfico 30. Elaboración propia

La recta de regresión es ligeramente creciente. No obstante, debido a que no existe ninguna relación entre la población que está en el paro de cada comunidad autónoma y los delitos que se cometen en ella, este gráfico no se tiene en cuenta.

Gráfico 31. Elaboración propia

En este caso, el gráfico de barras recoge tanto la tasa de empleo como la de paro. En primer lugar, se puede observar que existen comunidades que están por debajo del promedio de la tasa de paro y que tienen un índice de delincuencia tanto alto como bajo (Comunidad de Madrid o Asturias). Lo mismo ocurre con zonas que están por encima del promedio de paro, pues existen algunas comunidades con un índice de criminalidad alto (Ciudad Autónoma de Ceuta) y otras con un índice bajo (Extremadura). Además, sucede lo mismo con la tasa de empleo, lo que significa que tampoco existe una relación significativa entre esta y la delincuencia.

NIVEL EDUCATIVO

El análisis de este apartado se realiza mediante un estudio de correlación múltiple, estableciendo los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y). Las variables independientes (x) son las siguientes; índice de la población con la primera etapa de secundaria completada (x1), índice de la población con la segunda etapa de secundaria completada (x2) e índice de la población con estudios superiores (x3)[24]. Además, se debe recalcar que los datos son relativos a la población que está entre los 25 y 64 años de edad. De este modo, los resultados son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,62
  • R2 ajustado: 0,26
  • Valor-p de x1: 0,03
  • Valor-p de x2: 0,04
  • Valor-p de x3: 0,03
  • Ŷ = 237299,71 – 2376,84 * x1 – 2314,61 * x2 – 2376,32 * x3

En primer lugar, el coeficiente de correlación indica que la relación entre las variables es moderadamente fuerte, pues es más próximo al 1 que al 0. Por otra parte, el R2 ajustado muestra que el modelo solo explica un 26% de los datos, lo cual es poco, pues queda un 74% de datos sin explicar. En el caso de la regresión múltiple no se observa el coeficiente de determinación porque tiende a aumentar cuando existen varias variables independientes, por lo que se tiene en cuenta el R2 ajustado. Finalmente, el valor-p de todas las variables independientes es menor que 0,05, por lo que podemos observar que sí existe una relación estadísticamente significativa entre ellas.

Gráfico 32. Elaboración propia

Gráfico 33. Elaboración propia

Gráfico 34. Elaboración propia

El gráfico relativo a la población que con estudios hasta la primera etapa de secundaria es ligeramente decreciente, lo que indicaría que a mayor número de gente que tiene hasta la primera etapa de secundaria, menos delitos. El relativo a la población con estudios hasta la segunda etapa de secundaria es creciente y muestra que, a mayor gente con estudios hasta la segunda etapa de secundaria, más delitos. Finalmente, el referente a la población con estudios superiores es ligeramente decreciente, por lo que cuánta más gente exista con estudios superiores, menos delitos. En definitiva, existe una relación no muy fuerte entre las variables, llegando a explicarse tan solo un 26% de los datos.

Gráfico 35. Elaboración propia

Como se puede apreciar en el gráfico de barras, el promedio nacional más alto es el de personas que tienen hasta la primera etapa de secundaria, seguido del promedio de estudios superiores y finalizando con el promedio de personas que tienen estudios hasta la segunda etapa. No obstante, no existe una clara relación entre el nivel de estudios y los delitos cometidos en la comunidad autónoma.

ABANDONO TEMPRANO DE LA EDUCACIÓN

Continuando con el ámbito de la educación, el siguiente análisis de correlación adopta los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y el índice de abandono temprano de la educación como variable independiente (x)[25]. Es necesario destacar que los datos del índice de abandono son relativos a la población que tiene entre 18 y 24 años de edad. De esta forma, los resultados son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,41
  • Coeficiente de determinación: 0,17
  • Valor-p: 0,07
  • x = 567 + 23,96 * y

El coeficiente de correlación indica que existe una relación débil entre las variables x e y, pues es más próximo a 0 que a 1. El coeficiente de determinación muestra que el abandono temprano de la educación tan solo explica un 17% de la delincuencia, un porcentaje bastante bajo. Además, el valor-p es mayor que 0,05, por lo que las variables no tienen una relación estadísticamente significativa.

Gráfico 36. Elaboración propia

La recta de regresión es creciente, lo que indicaría que cuando más abandono de la educación hay, más crímenes se cometen. No obstante, no existe suficiente relación entre las variables para aceptar este modelo, por lo que el gráfico no es relevante.

Gráfico 37. Elaboración propia

El gráfico de barras muestra que tanto las comunidades con alta como con baja tasa delictiva pueden estar por arriba del promedio de la tasa de abandono educativo (Islas Baleares o Castilla-la Mancha, por ejemplo). Así mismo, también pueden estar por debajo (Cantabria o Comunidad de Madrid). En definitiva, no se confirma que la tasa de abandono temprano de la educación explica la actividad criminal de una comunidad autónoma.

GASTO PÚBLICO EN EDUCACIÓN

Para finalizar con el ámbito educativo, se lleva a cabo un estudio de correlación que recoge los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y el gasto en educación por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (x)[26]. Los valores obtenidos son:

  • Coeficiente de correlación: 0,45
  • Coeficiente de determinación: 0,20
  • Valor-p: 0,05
  • x = 1433,16 – 5,14 * y

El coeficiente de correlación denota una relación débil entre las variables x e y, pues es incluso más bajo que 0,5. Además, el coeficiente de determinación indica que el gasto en educación explica tan solo un 20% de los delitos. Por su parte, el valor-p es 0,05, por lo que sí que habría una relación estadísticamente relevante.

Gráfico 38. Elaboración propia

La recta de regresión es decreciente, indicando una relación inversa entre x e y. Es decir, a mayor gasto en educación por comunidad autónoma, menor comisión de delitos. Sin embargo, los valores obtenidos en el estudio demuestran una conexión insuficiente entre las variables, por lo que este modelo no se acepta.

Gráfico 39. Elaboración propia

El gráfico de barras permite apreciar ligeramente que las comunidades con menor índice de criminalidad tienen más tendencia a invertir en educación que las comunidades con más delincuencia. Por ejemplo, Cantabria o el País Vasco tienen mayor gasto que Cataluña o la Comunidad Valenciana. No obstante, esto no es suficiente, pues el estudio de correlación determina que el gasto en educación no es capaz de explicar adecuadamente la criminalidad.

GASTO PÚBLICO EN CULTURA

El siguiente análisis de correlación va a tomar los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (y) y el gasto público en cultura por cada 100.000 habitantes como variable independiente (x)[27]. Los valores son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,23
  • Coeficiente de determinación: 0,05
  • Valor-p: 0,33
  • x = 890,08 + 3,05 * y

El primer dato nos indica una relación muy débil entre el gasto en cultura y los delitos por comunidad autónoma. Además, el coeficiente de determinación muestra que el modelo apenas es capaz de explicar un 0,5% de los datos. A esto, se debe añadir que el valor-p es bastante más elevado que 0,05, por lo que no existe una relación estadísticamente significativa entre x e y.

Gráfico 40. Elaboración propia

La recta de regresión es creciente, lo cual significaría que, a mayor gasto en cultura, mayor comisión de crímenes. No obstante, esto se niega porque los datos muestran que no existe relación alguna entre el gasto cultural por cada 100.000 habitantes y los delitos cometidos por cada 100.000 habitantes.

Gráfico 41. Elaboración propia

Al igual que el estudio de correlación, el gráfico de barras no muestra a simple vista ningún tipo de relación entre gasto en cultura y delitos cometidos. Territorios con un alto índice de criminalidad, como la ciudad de Melilla, tienen un gasto en cultura por encima de la media. Así mismo, también lo tienen otras comunidades con un índice medio-bajo, como la Comunidad Foral de Navarra o el País Vasco.

UNIDADES DE TRABAJO SOCIAL

La Unidad de Trabajo Social (UTS) es toda unidad administrativa y territorial cuya función principal es la atención a los ciudadanos en su acceso a los Servicios Sociales, sobre todo a través de un Servicio de Información y Orientación. Es el nivel más básico del Sistema Público de Servicios Sociales y realiza las siguientes actividades: actuaciones de promoción y sensibilización, estudios sistemáticos de las necesidades sociales de la población y cooperación técnica en programas integrales de promoción e inserción social.

Así pues, este análisis de correlación recoge los delitos por cada 100.000 habitantes como variable dependiente (x) y las Unidades de Trabajo Social por cada 100.000 habitantes como variable independiente (y)[28]. Es importante añadir que en este apartado no constan datos ni de la Comunidad Foral de Navarra ni del País Vasco debido a que tienen un régimen económico especial. De este modo, los valores obtenidos son los siguientes:

  • Coeficiente de correlación: 0,66
  • Coeficiente de determinación: 0,44
  • Valor-p: 0,03
  • x = 1268,37 – 26,95 * y

El coeficiente de correlación indica que hay una relación moderadamente fuerte entre las variables. Por otra parte, el coeficiente de determinación muestra que las unidades de trabajo social explican los delitos cometidos en un 44%, un poco menos de la mitad. El valor-p es menor que 0,05, por lo que se puede decir que hay una relación de x e y estadísticamente significativa.

Gráfico 42. Elaboración propia

La recta de regresión es decreciente, mostrando una relación inversa entre las variables. Es decir, a mayor cantidad de unidades de trabajo social, menor cantidad de delitos. Este modelo se puede aceptar, aunque con precaución. Existe una relación entre x e y, pero esta no es excesivamente fuerte. Por ello, sería conveniente realizar más estudios en el ámbito del trabajo social.

Gráfico 43. Elaboración propia

El gráfico de barras muestra que, efectivamente, varias de las comunidades con menor índice de delincuencia son las que están por encima del promedio en unidades de trabajo social (Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja, por ejemplo). Por lo contrario, las comunidades con mayor tasa de criminalidad están por debajo del promedio (Cataluña, Comunidad Valenciana o Comunidad de Madrid).

RESULTADOS Y CONCLUSIONES DEL APARTADO

El estudio de correlación ha demostrado que los factores que están relacionados, en mayor o menor medida, con la cantidad de delitos cometidos por cada 100.000 habitantes, son: envejecimiento de la población, población extranjera, turismo, nivel educativo y unidades de trabajo social.

De entre estos, el elemento más explicativo de la delincuencia es el turismo. Existe una relación fuerte y directa entre ambas variables, con un coeficiente de correlación de 0,8 y con una explicación del 62% de los datos. Según estudios hechos en la materia, el turismo puede tener un doble efecto sobre el crimen. En primer lugar, la actividad turística genera mayores oportunidades de empleo y salarios más altos que en otros sectores, lo cual supone un mayor coste de oportunidad para la comisión de delitos. No obstante, también genera nuevas oportunidades para los delincuentes (Gould, Mustard & Weinberg, 2002). Por ejemplo, es común que los turistas lleven consigo dinero en efectivo u objetos de valor. Si a esto se le suma una actitud más pasiva y descuidada que los residentes de la zona, el resultado es que se convierten en un objetivo atractivo para el criminal (Maxfield, 1987). También es posible que los turistas sean los perpetradores y no las víctimas. Esto se debe a que, al no estar en su entorno habitual, cambian su comportamiento a uno más desinhibido y con menor grado de responsabilidad. Además, esto puede aumentar si el destino turístico tiene relación con ambientes en los que están presentes el alcohol y las drogas (Sharpley, 1994).

El segundo factor más influyente en la actividad criminal es la población extranjera. Presenta un coeficiente de correlación de 0,73 y se puede decir que el modelo explica un 53% de los datos. Por lo tanto, y según los resultados de este estudio, cuánta más inmigración, más delincuencia. Sin embargo, son varios los autores que comienzan a descubrir que la inmigración y la delincuencia tienen una relación negativa. Alonso-Borrego, Garoupa y Vázquez (2012) llevaron a cabo un estudio sobre la vinculación entre estas dos variables, con una aproximación exhaustiva y apoyada en el análisis económico. Observaron que, durante los años fuertes de inmigración, España vio crecer su delincuencia con una tasa similar a la del crecimiento de la población (el crecimiento de la delincuencia y la población extranjera se explicaban al 50%). A pesar de que España fue receptora de más extranjeros que otros países de Europa, el crecimiento de la delincuencia era más bajo que en lugares con menos inmigrantes. Esto también ocurrió en otros países del mundo, por lo que se encontraron elementos que demuestran que el incremento de extranjeros evita que las tasas delictivas también aumenten (y los cuales se deben tener en cuenta a la hora de realizar estudios). Estos factores pueden ser la educación o el género, lo cual no significa que no existan colectivos de inmigrantes con menor nivel educativo que contribuyan al crecimiento de la criminalidad.

Del mismo modo, García España (2019) afirma que cada vez son más las investigaciones que reconocen que hay menor delincuencia en países con mayor población inmigrante. Los extranjeros suelen tener una tasa criminal menor que las personas nacionales y presentan más resistencia al delito en contextos desorganizados. No obstante, puesto que el crimen es un fenómeno multicausal y la actividad criminal de los inmigrantes es muy diversa, sería inadecuado decir que estas variables se explican por completo sin tener en cuenta otros condicionantes analizados por investigaciones empíricas.

Continuando con el estudio de correlación llevado a cabo en este trabajo, se ha observado que el envejecimiento de la población ocupa el tercer puesto de los factores determinantes del crimen. El modelo muestra una relación inversa, con un coeficiente de correlación de 0,68 y una explicación del 47% de los datos. Esto significa que, si una comunidad tiene un mayor índice de envejecimiento, también tiene un menor índice de delincuencia. Por lo tanto, se podría aventurar que las personas jóvenes cometen más delitos que las personas mayores. Si se consultan los datos de adultos condenados en 2017 proporcionados por el INE[29], se observa que el 8,97% de condenados tenía de 18 a 20 años, el 14,66% de 21 a 25 años, el 14,46% de 26 a 30 años, el 14,65% de 31 a 35 años, el 14,20% de 36 a 40 años, el 20,34% de 41 a 50 años, el 8,91% de 51 a 60 años, el 2,87% de 61 a 70 años y el 0,89% tenía más de 71 años. Como se puede apreciar, el 66,94% de detenidos se sitúa entre los 18 y 40 años de edad. Después, se produce un pico entre los 41 y los 50 y, finalmente, el número de condenados comienza a disminuir drásticamente en edades de más de 50 años. Además de estos datos, también hay que tener en consideración que existe una cifra de delincuencia juvenil: “se inicia entorno a los 13/14 años, comienza a descender al final de la adolescencia (18 años), se hace en compañía de otros y las conductas más frecuentes siguen siendo el consumo de alcohol, los robos en tiendas, las peleas y el vandalismo” (Fernández, Bartolomé, Rechea & Megías, 2009).

El cuarto lugar pertenece a las Unidades de Trabajo Social (UTS) en lo que a factores determinantes de la criminalidad se refiere. El coeficiente de correlación es de 0,66 y se indica que la variable explica un 44% de la criminalidad en las comunidades autónomas. La relación que se ha establecido es inversa, es decir, a mayor número de UTS, menor índice de delincuencia. Como se ha mencionado anteriormente, estas son las unidades administrativas cuya función esencial es la atención a los ciudadanos en su acceso a los Servicios Sociales, conformando así el nivel más básico de esta estructura del Sistema Público. Como únicamente constituyen el nivel más básico, el ámbito del Trabajo Social es mucho más extenso y la inversión del Estado en esta materia también. Como indica Pastor (2001), las entidades de iniciativa social se han convertido en uno de los elementos más importantes en la Sociedad del Bienestar. Además, la multiculturalidad debido a la inmigración precisa de una actuación en la integración sociolaboral y atención al ciudadano sin núcleo familiar o de convivencia.

A pesar de que el Trabajo Social no consiste directamente en la prevención y el tratamiento de la delincuencia como la Criminología, su labor sí que incide y mejora la calidad de vida de población que puede presentar factores de riesgo para la conducta delictiva. Por ello, sería conveniente llevar a cabo estudios en profundidad en esta materia, averiguando así si realmente existe una relación inversa entre el trabajo social y el índice de criminalidad.

Para finalizar, el nivel educativo es el último factor que ha presentado una cierta relación con la criminalidad. El coeficiente de correlación es de 0,62, aunque esta variable solo puede explicar un 26% de la delincuencia. Por lo tanto, no se puede decir que ambas variables se expliquen de forma efectiva. No obstante, tal vez el factor determinante no sea el nivel de estudios de la población, sino la calidad de la educación en sí misma. Un estudio de la Universidad de Cádiz, llevado a cabo por Ruiz-Morales (2018), abarca esta incógnita. En este se calcula la correlación entre los delitos de las comunidades autónomas y la calidad educativa según el Informe PISA (un sistema de evaluación de la educación mundial). Así mismo, también se calcula la correlación entre los delitos y el nivel de educación de la población. Los resultados del estudio referentes a la calidad educativa muestran que esta tiene un fuerte grado de relación inversa con la delincuencia. Es decir, a mayor calidad de la educación, menor criminalidad. No obstante, y al igual que en este trabajo, los resultados del estudio de correlación referente al nivel de educación no indica relación, contradiciendo así la bibliografía empírica sobre la materia.

En lo que respecta al resto de factores, no se ha podido encontrar una relación significativa entre las variables. La que más se aproxima a explicar la criminalidad es la renta media anual por hogar, con un coeficiente de correlación de 0,5 y con una explicación del 25% de los datos. Sin embargo, se considera que esta relación es demasiado débil como para aceptar el valor predictivo del modelo. Por lo tanto, las variables económicas o de empleo no son capaces de explicar el índice de criminalidad de forma efectiva (PIB per cápita, renta media anual de los hogares, tasa de riesgo de pobreza y tasa de paro). Esto coincide con el estudio de Rodríguez Andrés (2003), cuyos resultados determinan que las variables demográficas parecen tener un mayor impacto que las variables socio-económicas en la explicación de los niveles de delincuencia.

Así mismo, tampoco son determinantes las variables escogidas en el ámbito de la educación (índice de nivel educativo y gasto público en educación) o en el de la cultura (gasto público en cultura). En este último caso, es posible que resulte más revelador escoger el gasto medio por habitante en actividades culturales que el gasto público en cultura del Estado. Sin embargo, esta posibilidad se deja para posibles futuras investigaciones.

  1. SÍNTESIS DE LOS RESULTADOS POR COMUNIDAD AUTÓNOMA

Una vez completados los tres apartados de análisis, se van a reunir los resultados obtenidos más relevantes y significativos. Cabe destacar que tanto la media de delitos totales como la media de cada tipología de delito corresponden a los años 2017, 2018 y 2019. No obstante, los datos de los factores explicativos del crimen únicamente corresponden al año 2017, pues este es el último año del que se disponía información en algunas bases de datos del INE y del Ministerio del Interior. Una vez aclarado esto, los resultados por comunidad autónoma son los siguientes:

La comunidad autónoma de Andalucía posee una media anual de delitos dentro de la media nacional, con una cifra de 1000,33 crímenes por cada 100.000 habitantes. Forma parte de las zonas de España cuya criminalidad ha sido más estable durante los años 2017, 2018 y 2019. Así mismo, los cuatro trimestres de cada año experimentan una tasa de delincuencia muy parecida, la cual aumenta ligeramente durante el tercer trimestre (Julio, Agosto y Septiembre). En lo que respecta a las tipologías delictivas, posee un índice alto en asesinatos, intentos de asesinato, secuestros, robos con violencia, robo en moradas, robo en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Un índice medio en agresiones sexuales con penetración y agresiones sexuales sin penetración, y un índice bajo en peleas. Además, es destacable que es la tercera comunidad con más secuestros de España. Finalmente, estos son los resultados sobre los factores determinantes de la criminalidad:

  • Índice de envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 96,21%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 7,23% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por encima de la media, con un total de 11.518.262 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: dentro de la media, con un total de 893 UTS (10,65 por cada 100.000 habitantes).

Aragón posee una media baja de criminalidad anual, pues presenta 774,34 delitos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, pertenece a las zonas del país donde más ha aumentado la delincuencia desde 2017 a 2019. Todos los trimestres tienen una delincuencia variada durante los tres años, aunque se destaca que la tasa es más baja en el tercer trimestre que en el cuarto. En lo que se refiere a las tipologías delictivas, presenta un índice medio en asesinatos, robos con violencia y tráfico de drogas, y un índice bajo en intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos en moradas, robos en casas, hurtos y sustracción de vehículos. Además, es destacable que es el país con menos intentos de asesinato y el segundo con menos sustracciones de vehículo. Por último, estas son las cifras de los factores determinantes de la criminalidad:

  • Índice de envejecimiento de la población: por encima de la media, con un 140,25%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 10,18% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 562.352 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por debajo de la media, con un total de 39 UTS (2,97 por cada 100.000 habitantes).

El Principado de Asturias tiene una media de criminalidad anual baja, con una cifra de 643,02 delitos por cada 100.000 habitantes. Además, es una de las comunidades cuyo índice de delincuencia se ha mantenido más estable desde el año 2017 al 2019, el cual se mantiene también estable durante los trimestres del año. En lo referente a las tipologías delictivas, posee un índice medio de asesinatos y secuestros, y un índice bajo de intentos de asesinato, peleas, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Además, es destacable que es la tercera comunidad del país con menos agresiones sexuales con penetración y robos en moradas, así como también la segunda con menos agresiones sexuales sin penetración, robos en casas, hurtos y tráfico de drogas. Los datos sobre los factores determinantes de la criminalidad son los siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: bastante por encima de la media, con un 209,95%.
  • Índice de extranjeros: bastante por debajo de la media, con un 3,75% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 294.129 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: en la media, con un total de 114 UTS (11 por cada 100.000 habitantes).

Las Islas Baleares presentan la media más alta de criminalidad anual en España; 1638,75 delitos por cada 100.000 habitantes. Los cuatro trimestres de cada año son similares, pero muy dispares entre sí. El primer trimestre tiene la tasa de delincuencia más baja, la cual se eleva notablemene en el segundo trimestre y alcanza su máximo pico en el tercero. El cuarto trimestre baja notablemente. En lo referido a las tipologías delictivas, tiene un índice alto de intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otra parte, tiene un índice bajo de asesinatos. Además, es destacable que es la comunidad con mayor cantidad de agresiones sexuales con y sin penetración y de hurtos, y la tercera en intentos de asesinato, peleas, sustracciones de vehículos y tráfico de drogas. En lo que respecta a las cifras de los factores determinantes de la criminalidad, son las siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 96%.
  • Índice de extranjeros: bastante por encima de la media, con un 16,75% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por encima de la media, con un total de 13.792.296 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: bastante por debajo de la media, con un total de 11 UTS (0,98 por cada 100.000 habitantes).

Canarias posee una media de criminalidad anual que está dentro de la media nacional, con 1087,3 delitos por cada 100.000 habitantes. Los cuatro trimestres de esta comunidad autónoma tienen una criminalidad similar, aunque se destaca una ligera bajada en el segundo trimestre. En lo que a tipologías de delito se refiere, presenta un índice alto de asesinatos, intentos de asesinato, peleas, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otra parte, tiene un índice medio de secuestros, robo con violencia, robo en moradas y robo en casas. Además, es destacable que es la tercera comunidad autónoma con más asesinatos de España. Los resultados sobre los factores determinantes de la criminalidad son los siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 105,73%.
  • Índice de extranjeros: en la media, con un 11,7% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por encima de la media, con un total de 14.214.222 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por debajo de la media, con un total de 125 UTS (5,92 por cada 100.000 habitantes).

Cantabria tiene una media de criminalidad por debajo de la media anual del país, presentando una cifra de 763,65 delitos por cada 100.000 habitantes. Además, es una de las comunidades que más estable ha mantenido su tasa de delincuencia desde el año 2017 al 2019. En lo que respecta a los trimestres, existe un incremento de la criminalidad durante el tercero, mientras que los otros tres se mantienen en el mismo nivel. Por otra parte, si se observan las tipologías delictivas, posee un índice alto en robos en moradas, un índice medio en asesinatos, peleas y robos en casas. Sin embargo, un índice bajo en intentos de asesinato, secuestros, agresiones sexuales con penetración, agresiones sexuales sin penetración, robos con violencia, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Además, se puede destacar el hecho de que es la segunda comunidad con menos asesinatos y la primera con menos secuestros, agresión sexual con y sin penetración y tráfico de drogas. Por lo que se refiere a los factores determinantes de la criminalidad, las cifras son las siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: por encima de la media, con un 146,34%.
  • Índice de extranjeros: por debajo de la media, con un 5,07% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 414.489 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por encima de la media, con un total de 119 UTTS (20,5 por cada 100.000 habitantes).

Castilla y León presenta una media de criminalidad anual baja, con 771,63 por cada 100.000 habitantes, y mantiene un índice de delincuencia estable durante los cuatro trimestres del año. En lo referido a las tipologías delictivas, posee un índice medio de robos en moradas, y un índice bajo en asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Además, se puede destacar que es el tercer territorio con menos agresiones sexuales sin penetración y robos con violencia, y el primero con menos peleas. Las cifras de los factores determinantes de la criminalidad son:

  • Índice de envejecimiento de la población: bastante por encima de la media, con un 190,36%.
  • Índice de extranjeros: por debajo de la media, con un 5,04% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 1.458.546 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por encima de la media, con un total de 407 UTS (16,77 por cada 100.000 habitantes).

Castilla-La Mancha posee una media de criminalidad anual baja; 831,64 delitos por cada 100.000 habitantes. En lo que respecta a las tipologías delictivas, presenta un índice alto de secuestros, robos en moradas y robos en casas, un índice medio de robos en intentos de asesinato, sustracciones de vehículo y tráfico de drogas, y un índice bajo en asesinatos, peleas, agresiones sexuales con penetración, agresiones sexuales sin penetración, robos con violencia y hurtos. Además, es destacable que es la tercera comunidad con menos hurtos y la segunda con menos peleas. Finalmente, estos son los datos sobre los factores determinantes de la criminalidad:

  • Índice de envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 113,83%.
  • Índice de extranjeros: por debajo de la media, con un 7,9% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 226.221 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por encima de la media, con un total de 455 UTS (22,39 por cada 100.000 habitantes).

Cataluña tiene una media de criminalidad anual alta, llegando a los 1513,66 delitos por cada 100.000 habitantes. Además, es una de las comunidades que ha experimentado un mayor incremento de la delincuencia desde el año 2017 al 2019, y sus trimestres presentan variaciones a lo largo del año. La delincuencia aumenta ligeramente del primer al segundo trimestre, vuelve a aumentar en el tercer trimestre y baja en el cuarto. En lo que a tipologías delictivas se refiere, posee un índice alto de asesinatos, intentos de asesinato, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otra parte, tiene un índice medio de peleas y secuestros. Además, es destacable que es la primera comunidad con más agresiones sexuales con penetración, robos con violencia, robos en moradas y hurtos, así como la tercera con más robos en casas. Los datos sobre los factores determinantes de la criminalidad son los siguientes:

  • Índice envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 111,87%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 13,7% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por encima de la media, con un total de 19.118.421 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por debajo de la media, con un total de 631 UTS (8,35 por cada 100.000 habitantes).

La Comunidad Valenciana posee una media de criminalidad anual alta, con una cifra de 1159,67 delitos por cada 100.000 habitantes. Presenta un índice de delincuencia que aumenta el tercer trimestre, pero los otros tres se mantienen al mismo nivel. En lo que se refiere a tipologías delictivas, tiene un índice alto de asesinatos, intentos de asesinato, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otra parte, tiene un índice medio de peleas y secuestros. Además, se puede destacar que es la segunda comunidad con más robos en casas y la tercera con más robos en moradas. Finalmente, los resultados de los factores determinantes de la criminalidad son los siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: en la media, con un 118,05%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 12,9% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por encima de la media, con un total de 8.925.959 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por debajo de la media, con un total de 327 UTS (6,61 por cada 100.000 habitantes).

Extremadura presenta la media de criminalidad anual más baja de España; 625,77 delitos por cada 100.000 habitantes. A esto hay que añadir que es una de las comunidades que más estable ha mantenido el índice de delincuencia desde 2017 a 2018, el cual también se mantiene estable durante los cuatro trimestres del año. En lo que respecta a tipologías delictivas, posee un índice medio en asesinatos y tráfico de drogas, y un índice alto en intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos y sustracción de vehículos. Además, se puede destacar que es la primera comunidad con menos robos con violencia, hurtos y sustracciones de vehículos, la segunda con menos agresiones sexuales y la tercera con menos peleas. Los datos sobre los factores determinantes de la criminalidad son los siguientes:

  • Índice envejecimiento de la población: por encima de la media, con un 134,81%.
  • Índice de extranjeros: por debajo de la media, con un 2,92% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 380.914 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por debajo de la media, con un total de 76 UTS (7,03 por cada 100.000 habitantes).

Galicia tiene una media anual de criminalidad baja, presentando la cifra de 716,56 delitos por cada 100.000 habitantes. El índice de delincuencia de esta comunidad no experimenta variaciones relevantes durante los trimestres del año, a excepción de una ligera elevación en el tercer trimestre. En lo referente a las tipologías delictivas, tiene un índice bajo en todas; asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Además, es destacable que es la tercera comunidad con menos intentos de asesinato, sustracciones de vehículo y tráfico de drogas. Las cifras de los factores determinantes de la criminalidad son las siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: 192,51%, bastante por encima de la media.
  • Índice de extranjeros: bastante por debajo de la media, con un 3,21% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 1.291.086 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por encima de la media, con un total de 417 UTS (15,39 por cada 100.000 habitantes).

La Comunidad de Madrid posee una media anual de criminalidad alta, alcanzando los 1493,28 delitos por cada 100.000 habitantes. Además, la capital del país posee una variación notoria del índice de delincuencia en cada trimestre del año. Los dos primeros trimestres se mantienen muy similares, el tercer trimestre disminuye y el cuarto trimestre aumenta, alcanzando su máximo pico. En lo que respecta a las tipologías delictivas, presenta un índice alto de secuestros, agresiones sexuales con penetración, robo con violencia, robos en moradas, robos en casas, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otra parte, tiene un índice medio de asesinatos y agresión sexual sin penetración, y un índice bajo de intentos de asesinato y peleas. Se puede destacar que es la segunda comunidad con más sustracciones de vehículo y la tercera con más robos con violencia y hurtos. En lo referente a lso factores de criminalidad, las cifras son las siguientes:

  • Índice envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 103,76%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 12,22% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por encima de la media, con un total de 6.699.785 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: por debajo de la media, con un total de 101 UTS (siendo 1,55 por cada 100.000 habitantes).

La Región de Murcia presenta una media anual que está dentro de la media del país; 926,6 delitos por cada 100.000 habitantes. Además, mantiene unos niveles de delincuencia similares en todos sus trimestres. En lo que a tipologías de delito se refiere, tiene un índice alto de asesinatos, intentos de asesinato, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas y sustracción de vehículos. Por otra parte, tiene un índice medio de peleas y hurtos, y uno bajo de tráfico de drogas. Además, es destacable el hecho de que es la comunidad con mayor número de en robos en moradas y robos en casas. En lo que respecta a los factores determinantes de la criminalidad, presenta las siguientes cifras:

  • Índice de envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 83,38%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 12,48% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 91.209 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: en la media, con un total de 145 UTS (9,86 por cada 100.000 habitantes).

La Comunidad Foral de Navarra tiene una media anual de criminalidad dentro de la media nacional, presentando 1044,45 delitos por cada 100.000 habitantes. Por otra parte, esta comunidad es de las que más ha aumentado su índice de delincuencia desde 2017 a 2019. En lo que respecta a la variación trimestral, se produce un repunte del crimen en el tercer trimestre, mientras que el resto se mantienen en niveles similares. Por otra parte, presenta los siguientes índices en tipologías delictivas; índice alto de asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración y hurtos; índice medio de robos en moradas, robos en casas y tráfico de drogas; un índice bajo de robos con violencia y sustracción de vehículos. Además, se puede destacar que es el segundo territorio del país con más asesinatos y el tercero con más agresiones sexual con y sin penetración. A continuación, estos son los resultados sobre los factores determinantes de la criminalidad:

  • Índice de envejecimiento de la población: en la media, con un 116,49%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 8,49% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 333.317 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: no constan en la base de datos debido al especial régimen económico de la Comunidad Foral de Navarra.

El País Vasco posee una media anual dentro de la media española; 1016,33 delitos por cada 100.000 habitantes. En lo que se refiere a la delincuencia durante los trimestres del año, el primer trimestre se mantiene en el mismo nivel que el segundo, en el tercero aumenta un poco, y el tercero y el cuarto se vuelven a mantener igual. Respecto a las tipologías delictivas, tiene un índice alto de peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, robos con violencia, robos en moradas, robos en casas y hurtos. Por otra parte, tiene un índice medio de intentos de asesinato y sustracción de vehículos, y un índice bajo de asesinatos, agresión sexual sin penetración y tráfico de drogas. Además, se puede destacar que es la segunda comunidad con más secuestros del país, pero la tercera con menos asesinatos. Por último, los datos sobre los factores determinantes de la criminalidad son los siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: por encima de la media, con un 144,99%.
  • Índice de extranjeros: en la media, con un 6,51% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 1.514.765 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: no constan en la base de datos debido al especial régimen económico del País Vasco.

La Rioja tiene una media anual de criminalidad baja, presentando la cifra de 650,01 delitos por cada 100.000 habitantes. Esta es una de las comunidades cuyo índice de criminalidad más ha aumentado desde 2017 a 2019. No obstante, el crimen se mantiene estable durante los cuatro trimestres del año. En lo referido a la tipología de delitos, se observa un índice alto de tráfico de drogas, un índice medio de intentos de asesinato, peleas, agresión sexual con penetración y robos en casas, y un índice bajo de asesinatos, secuestros, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, robos en moradas, hurtos y sustracción de vehículos. Se puede destacar que esta comunidad es la segunda con menos secuestros y robos con violencia, y la primera con menos asesinatos. Las cifras sobre los factores determinantes de la criminalidad son las siguientes:

  • Índice de envejecimiento de la población: en la media, con un 130,9%.
  • Índice de extranjeros: por encima de la media, con un 11,11% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: por debajo de la media, con un total de 124.189 personas.
  • Unidades de Trabajo Social: bastante por encima de la media, con un total de 95 UTS (30,12 por cada 100.000 habitantes).

La Ciudad Autónoma de Ceuta posee una media anual de criminalidad alta, con 1366,84 delitos por cada 100.000 habitantes. Esta es una de las zonas con mayor disparidad de la criminalidad entre todos los trimestres de 2017, 2018 y 2019. En lo referido a la tipología delictiva, presenta un índice alto de asesinatos, intentos de asesinato, peleas, secuestros, agresión sexual con penetración, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otro lado, se observa un índice medio de hurtos y uno bajo de robos en moradas y robos en casas. Además, es interesante destacar que es el primer territorio del país con más asesinatos, intentos de asesinato, secuestros, sustracciones de vehículos y tráfico de drogas, y el segundo con mayor número de peelas y agresiones sexuales sin penetración. No obstante, es la primera zona con menos robos en moradas y robos en casas. Los datos sobre los factores determinantes de la criminalidad son los siguentes:

  • Índice de envejecimiento de la población: por debajo de la media, con un 51,35%.
  • Índice de extranjeros: por debajo de la media, con un 6,64% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: No consta en la base de datos del INE.
  • Unidades de Trabajo Social: bastante por debajo de la media, con un total de 1 UTS (1,17 por cada 100.000 habitantes).

La Ciudad Autónoma de Melilla tiene la segunda media anual de criminalidad más alta del país; 1523,8 delitos por cada 100.000 habitantes. Este es uno de los territorios con mayor aumento de la delincuencia desde 2017 hasta 219, así como también una de las zonas con mayor variabilidad de delitos entre trimestres y entre los años de 2017 a 2019. En lo referido a las tipologías delictivas, posee un índice alto de intentos de asesinato, peleas, agresión sexual sin penetración, robos con violencia, hurtos, sustracción de vehículos y tráfico de drogas. Por otro lado, posee un índice medio de agresión sexual con penetración, y uno bajo de asesinatos, secuestros, robos en moradas y robos en casas. Además, es destacable que es la primera zona del país con más peleas y robos con violencia, y la segunda con más intentos de asesinato y tráfico de drogas. No obstante, es la segunda con menos asesinatos y robos en moradas, y la tercera con menos secuestros y robos en casas. Los factores determinantes de la criminalidad presentan las siguientes cifras:

  • Índice envejecimiento de la población: bastante por debajo de la media, con un 40,02%.
  • Índice de extranjeros: bastante por encima de la media, con un 15,5% de la población total.
  • Movimientos turísticos registrados en fronteras: No consta en la base de datos del INE.
  • Unidades de Trabajo Social: bastante por debajo de la media, con un total de 3 UTS (3,48 por cada 100.000 habitantes).
  1. CONCLUSIONES Y APORTACIONES

El presente estudio ha logrado determinar el índice de delincuencia que posee cada comunidad autónoma (alto, medio o bajo), el cual se muestra a continuación ordenado por zonas de mayor a menor criminalidad. En primer lugar, los territorios que se pueden describir como los puntos más calientes o “hotspots” de delincuencia en España, son: Islas Baleares, Ciudad Autónoma de Melilla, Cataluña, Comunidad de Madrid, Ciudad Autónoma de Ceuta y Comunidad Valenciana. A continuación, los territorios cuyo índice de delincuencia se encuentra dentro de la media son: Canarias, Comunidad Foral de Navarra, País Vasco, Andalucía y Región de Murcia. Finalmente, las comunidades cuya tasa de criminalidad es más baja, por lo que se pueden llamar puntos fríos de delincuencia o “coldspots”, son: Castilla La Mancha, Aragón, Castilla y León, Cantabria, Galicia, La Rioja, Principado de Asturias y Extremadura.

Así mismo, se ha observado el comportamiento de la actividad criminal en la línea temporal. Se puede apreciar un aumento general de la delincuencia desde el año 2017 al 2019 en todo el país. No obstante, esto ha sido más notorio en la Ciudad Autónoma de Melilla, Cataluña, Comunidad Foral de Navarra, La Rioja y Aragón. Por lo contrario, las zonas cuya delincuencia ha sido más estable son Andalucía, Comunidad Valenciana, Cantabria, Extremadura y Principado de Asturias.

Continuando en este sentido, se han analizado los cuatro trimestres de 2017, 2018 y 2019. De esta forma, se ha averiguado que existen comunidades autónomas que presentan unas pautas sobre la cantidad de delitos que se cometen en cada trimestre y que se repiten durante los tres años. Estos patrones son los siguientes:

  • Comunidades cuya tasa de criminalidad es muy estable durante todos los trimestres del año, como el Principado de Asturias, Castilla León, Castilla La-Mancha, Extremadura, Región de Murcia y La Rioja.
  • Comunidades cuya tasa de criminalidad es estable, aunque con una ligera elevación del tercer y cuarto trimestre, como el País Vasco.
  • Comunidades cuya delincuencia es estable y poseen un ligero aumento de la delincuencia solo en el tercer trimestre, como Andalucía y Galicia.
  • Comunidades que poseen un aumento del crimen notorio durante el tercer trimestre, como Islas Baleares, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana y Comunidad Foral de Navarra.
  • Comunidades en las que el crimen disminuye el tercer trimestre, como Comunidad de Madrid y Aragón.
  • Comunidades en las que el crimen disminuye el segundo trimestre, como Canarias.
  • Comunidades que no siguen un patrón claro porque tienen mucha variación entre trimestres, como las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla y, en menor medida, Aragón.

Observando esto, se ha podido determinar que los territorios del país que tienen un índice de criminalidad alto también tienen una variación de la criminalidad entre trimestres más notoria, como Islas Baleares, Ciudad Autónoma de Ceuta, Ciudad Autónoma de Melilla, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid y Comunidad Foral de Navarra (destacando las tres primeras mencionadas). Por lo contrario, las zonas con menos criminalidad son más estables a lo largo del año: Principado de Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y La Rioja.

A continuación, y en lo que se refiere al análisis de las tipologías delictivas, se ha podido apreciar lo siguiente; las comunidades autónomas que tienen el mayor índice de comisión de algún tipo de delito tienen un índice general de criminalidad medio o alto. Además, no suelen destacar por ser la zona con menos comisión de otro tipo de delito (por ejemplo, si la Región de Murcia es la comunidad con más robos en casas y en moradas, no será la comunidad con menos peleas). Del mismo modo, las comunidades que tienen el menor índice de comisión de un tipo de delito, tienen un índice general de delincuencia bajo. Además, tampoco suelen destacar por ser la zona con más comisión de otro tipo delictivo. No obstante, las únicas tres zonas de España que no cumplen esto son la Ciudad Autónoma de Ceuta, la Ciudad Autónoma de Melilla y, en menor medida, el País Vasco.

De este modo, se puede decir que la Ciudad Autónoma de Ceuta y de Melilla son territorios muy inconsistentes y dispares en cuento a la información que aportan sobre la criminalidad. No obstante, no sorprende que posean un comportamiento que se diferencia del resto de las comunidades de España, pues sus peculiaridades son bastante conocidas (tanto geográficas como sociales y económicas). De esta forma, y por la necesidad administrativa de incorporar estos territorios a un listado regional, se pueden observar diferencias notables en las estadísticas con respecto al resto de regiones del país (Córdoba & García, 1992).

Concluyendo con lo que respecta a los resultados sobre los índices de criminalidad, se aprecia que los más altos, y algunos de los medios, se presentan en las zonas más cálidas del país bañadas por el mar mediterráneo. Mientras, las zonas del norte y del interior de España son las que presentan los índices más bajos. Este fenómeno coincide con los postulados de las leyes térmicas de Quetelet; se producen más conflictos y riñas en los lugares con clima caluroso por el incremento del consumo de bebidas (destacando las alcohólicas), la socialización y la irritabilidad de las personas, entre otros (Quetelet, 1848 citado por Orellana, 2007). Además, junto a este aumento de la criminalidad, también se ha hallado un aumento de otros cuatro factores que tienen una correlación con la delincuencia (ya sea directa o inversa); el turismo, la inmigración, el envejecimiento de la población y las Unidades de Trabajo Social.

En primer lugar, es común que exista más turismo en las zonas de costa y con clima cálido. Estas zonas a menudo se asocian con un periodo de vacaciones y desconexión de la rutina. En el caso de este estudio, los territorios con un turismo por encima del promedio son Andalucía, Islas Baleares, Canarias, Cataluña y la Comunidad Valenciana. La única excepción es la Comunidad de Madrid que, al ser la capital del país, también recibe un número de turistas por encima del promedio nacional (aunque en menor medida). Por lo tanto, esto se podría relacionar con la criminalidad en dos sentidos; que el turista se convierta en la víctima del delito; que el turista se convierta en el delincuente. Si resulta ser la víctima, esto se podría explicar mediante el hecho de que suelen portar dinero y objetos de valor, así como también adoptan una actitud más pasiva y descuidada (Maxfield, 1987). Por otra parte, el turista también podría ser el autor del delito debido a que no está en su entorno habitual y puede cambiar su comportamiento a uno más desinhibido e irresponsable, sobre todo si es en ambientes de alcohol o drogas (Sharpley, 1994).

En segundo lugar, también se ha identificado una relación entre la delincuencia y la inmigración, en el sentido de que casi en el 50% de zonas donde hay más extranjeros, también hay más crimen. Las comunidades autónomas con una inmigración por encima del promedio son Aragón, Islas Baleares, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, La Rioja y Ciudad Autónoma de Ceuta. No obstante, y a la vista de los resultados de estudios empíricos que profundizan mucho más en esta materia, no se puede concluir que la inmigración incremente la delincuencia de un lugar por sí misma. De hecho, los trabajos tanto de Alonso-Borrego et al. (2012) como de García España (2019) indican todo lo contrario; si se tienen en cuenta otros elementos como la educación y el género, se demuestra que los extranjeros contribuyen a que la tasa de criminalidad de un país no aumente. Por supuesto, esto no quiere decir que no existen colectivos de inmigrantes que participan en la actividad delictiva, o que dichas afirmaciones se puedan aplicar a todos los territorios. Siempre es necesario observar las características de cada caso concreto para ver las variaciones de los resultados.

Por lo tanto, y siguiendo la línea de estos estudios, cabe afirmar que los mayores índices de inmigración coinciden con los mayores índices de criminalidad en un mismo territorio. Sin embargo, no se explicarían el uno a otro. Aunque en un principio no parezca estar relacionado con el tema de discusión, según Gould et al. (2002) la actividad turística genera mayores oportunidades de empleo y salarios más altos que en otros sectores. Teniendo esta afirmación en cuenta, se plantea lo siguiente; las personas que abandonan su país de origen suelen hacerlo buscando una mejor calidad de vida, lo que implica la búsqueda del mejor empleo y salario posibles. Así pues, las zonas con mayor desarrollo del sector turístico se convierten en destinos atractivos, tanto para la actividad criminal como para la inmigración. Es más, estas zonas cálidas del país no son solo focos de delincuencia, actividad turística y extranjeros. También se ha identificado una tasa más alta de población joven que mayor, lo cual deriva en el siguiente punto a comentar; la inversa relación entre el envejecimiento de la población y la criminalidad.

Los resultados del análisis de correlación realizado en este trabajo muestran que cuando una comunidad autónoma tiene un mayor índice de envejecimiento, tiene un menor índice de delincuencia. De este modo, las comunidades autónomas con un envejecimiento por encima del promedio son Aragón, Principado de Asturias, Cantabria, Castilla y León, Extremadura, Galicia, País Vasco y La Rioja. En base a los datos del INE, se puede afirmar que las personas más mayores cometen menos delitos que las más jóvenes; el 66,94% de adultos condenados en 2017 tiene entre 18 y 40 años de edad, el 20,34% está compuesto por personas entre los 41 y 50 años y, a partir de ahí, la cifra baja drásticamente. Además, junto a esto habría que tener en cuenta la delincuencia juvenil.

Finalmente, el último factor al que se le ha encontrado una relación significativa con respecto a la criminalidad son las Unidades de Trabajo Social (UTS); cuántas menos UTS en una comunidad autónoma, mayor índice de criminalidad. Los territorios del país con una cantidad mayor de UTS por cada 100.000 habitantes son Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia y La Rioja. Como ya se ha mencionado, la función principal de estas es la atención a los ciudadanos en su acceso a los Servicios Sociales, constituyendo así el nivel más básico de la estructura. Forman parte de las entidades con iniciativa social que, como dice Pastor (2001), llevan a cabo una labor de integración sociolaboral y atención al ciudadano sin núcleo familiar o de convivencia (entre muchas otras). Es importante destacar que una inadaptación a la vida social o laboral, así como una ausencia o desestructuración del núcleo familiar, son unos de los factores de riesgo que pueden ocasionar un comportamiento delictivo (Thérond, Duyme & Capron, 2002). Por lo tanto, si no existe una entidad que contribuya a que esto no ocurra, o el estas son muy escasas, crecen las posibilidades de que aumenten los índices de delincuencia de la zona.

En lo que respecta al nivel educativo de la población como factor determinante de la criminalidad, se ha encontrado cierto nivel de relación en el estudio de correlación, pero no se tiene en cuenta porque es muy débil. Sin embargo, y según el trabajo de Ruiz-Morales (2018), se plantea la posibilidad de que tal vez el factor determinante no sea el nivel de estudios de la población, sino la calidad de la educación en sí misma. Los resultados que obtuvo no mostraron una relación relevante entre criminalidad y el nivel educativo, pero sí entre criminalidad y la calidad de educación[30] de cada comunidad autónoma.

En definitiva, este estudio ha permitido identificar cuáles son los territorios del país con mayor y menor concentración de delincuencia, observar cómo se comporta la actividad criminal en el tiempo (e incluso identificar una serie de pautas) y determinar los índices (altos, medios o bajos) de cada tipología delictiva en las comunidades autónomas. Así mismo, la criminalidad se ha podido poner en relación con cuatro de los doce factores seleccionados en un principio; turismo, inmigración, envejecimiento de la población y Unidades de Trabajo Social. Sin embargo, también es necesario tener en cuenta los factores que no han sido determinantes, para así aprender de ellos y tenerlos o no en cuenta en futuros estudios; PIB per cápita, renta media anual por hogar, tasa de riesgo de pobreza, tasa de paro, nivel educativo, abandono temprano de la educación, gasto público en educación y gasto público en cultura.

A partir de aquí, el campo de la criminología que se dedica al estudio del crimen en los distintos territorios presenta un extenso abanico de posibilidades. Como aportación para posibles futuras investigaciones, y a raíz de los resultados obtenidos, cabe destacar cuatro aspectos; la importancia de tener en cuenta elementos demográficos, sociales y económicos cuando se busque establecer una relación entre crimen e inmigración; la necesidad de profundizar en distintas características de la educación (como la calidad de la misma) para observar si realmente esta afecta a la delincuencia; la exploración de los extensos ámbitos del trabajo social para observar cómo incide sobre la criminalidad; y la posibilidad de estudiar si la participación de los ciudadanos en actividades culturales rebaja la comisión de tipos delictivos. La continuación de la realización de este tipo de estudios resulta fundamental para conseguir una aproximación a la realidad criminal de un país, región, ciudad o barrio, sobre todo si estos pueden apoyarse en un mapa o Sistema de Información Geográfico (SIG). Como dice Reyes Echandía (1999):

La criminología como estudio del delito en todos sus aspectos, exige la realización de investigaciones de campo que permitan señalar la compleja etiología de la criminalidad y su dinámica; tales investigaciones, a su vez, requieren del auxilio de la estadística, porque solo mediante ella es posible cuantificar los datos aportados, establecer correlaciones entre ellos, analizarlos, extraer conclusiones y hacer las recomendaciones de profilaxis delincuencial que parezcan convenientes.

  1. MEMORIA

El objetivo inicial del proyecto era el de elaborar un mapa del crimen en la ciudad de Valencia. Esto exigía la recopilación de los crímenes anónimos cometidos en la ciudad durante un periodo de tiempo determinado y desagregados por las distintas calles o distritos. Por ello, se comenzó a realizar una búsqueda de los datos en distintas entidades gubernamentales; Ministerio del Interior, Ayuntamiento de Valencia, Cuerpo de Policía Nacional y Cuerpo de Policía Local. No obstante, ninguno de ellos pudo proporcionar la información porque, o bien no disponían de ella, o bien no podían por ley.

Por lo tanto, se redirigió el objeto de estudio a la criminalidad en las comunidades autónomas de España, y el proceso llevado a cabo fue el siguiente:

  • Búsqueda y extracción de datos en las estadísticas del Ministerio del Interior. Datos relativos a los delitos totales y tipologías de delito en las comunidades autónomas durante los años 2017, 2018 y 2019.
  • Revisión de la bibliografía empírica en la materia.
  • División de la estructura del estudio en tres apartados de análisis; uno relativo a los delitos totales; uno sobre a las tipologías de delito; y uno relativo a los factores determinantes de la criminalidad.
  • Elaboración del marco teórico con la bibliografía más relevante para el estudio.
  • Ordenación y clasificación de los datos en tablas siguiendo el interés del estudio.
  • Análisis de datos mediante el programa Excel y elaboración de gráficas.
  • Complementación de la información con el mapa virtual.
  • Descripción de los gráficos y de los resultados obtenidos.
  • Búsqueda y extracción de datos en las estadísticas del Ministerio del Interior y del Instituto Nacional de Estadística (INE). Datos relativos a los factores determinantes de la criminalidad en 2017.
  • Estudio de correlación a través del programa Excel. Elaboración de tablas y gráficos.
  • Descripción de los gráficos y de los resultados obtenidos.
  • Síntesis y puesta en común de los resultados obtenidos más significativos.
  • Conclusiones finales con comparación de los resultados con otros estudios en la materia.
  1. BIBLIOGRAFÍA

Alonso-Borrego, C.; Garoupa N. & Vázquez P. (2012). “Does Immigration Cause Crime? Evidence from Spain” American Law and Economics Review 14 (1), pp. 165-191. Doi: 10.1093/aler/ahr019

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ANEXOS

Anexos relativos a las fuentes oficiales de los datos utilizados:

  • Ministerio del Interior, delitos totales y por trimestres:

https://estadisticasdecriminalidad.ses.mir.es/publico/portalestadistico/

  • Instituto Nacional de Estadística, índice de envejecimiento de la población:

https://www.ine.es/dynt3/inebase/index.htm?padre=2077&capsel=2077

  • Instituto Nacional de Estadística, población extranjera 2017:

https://www.ine.es/jaxi/Tabla.htm?path=/t20/e245/p08/l0/&file=02005.px&L=0

https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176807&menu=ultiDatos&idp=1254735976608

  • Instituto Nacional de Estadística, tasa riesgo de pobreza 2017:

https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176807&menu=ultiDatos&idp=1254735976608

  • Ministerio del Interior, Unidades de Trabajo Social 2017, (pág. 66):

https://www.mscbs.gob.es/ssi/familiasInfancia/ServiciosSociales/docs/MemoriaPC_2017_18.pdf

  • Instituto Nacional de Estadística, PIB per cápita 2017:

https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736167628&menu=resultados&idp=1254735576581#!tabs-1254736158133

https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=26013#!tabs-tabla

Anexos relativos a las tablas de los datos utilizados:

Tabla 1, gráfico 1 y 2: Media de delitos por cada 100.000 habitantes

Media de delitos por cada 100 000 habitantes
2017 2018 2019 Total
Andalucía 997,42 993,5 1010,05 1000,33
Aragón 723,55 768,97 830,5 774,34
Principado de Asturias 619,63 643,15 666,28 643,02
Islas Baleares 1616,42 1615,366 1684,48 1638,75
Canarias 1083,417 1064,13 1114,35 1087,3
Cantabria 751,341 760,69 778,94 763,65
Castilla y León 740,72 775,621 798,54 771,63
Casilla-La Mancha 787,67 840,17 867,08 831,64
Cataluña 1397,21 1550,6 1593,16 1513,66
Comunidad Valenciana 1148,95 1166,37 1163,69 1159,67
Extremadura 611,41 618,32 647,6 625,77
Galicia 684,68 721,46 743,54 716,56
Comunidad de Madrid 1464,69 1482,024 1533,12 1493,28
Región de Murcia 895,92 928,18 955,7 926,6
C. Foral de Navarra 964,96 1053,46 1114,92 1044,45
País Vasco 953,52 1025,58 1069,9 1016,33
La Rioja 624,4 634,35 691,29 650,01
C. A. de Ceuta 1325,05 1372,08 1403,38 1366,84
C. A. de Melilla 1377,14 1581,6 1612,67 1523,8

Tabla 2, gráfico 3: Delitos por cada 100.000 habitantes y por trimestres de 2017

Delitos por cada 100.000 habitantes 2017
t1 t2 t3 t4
Andalucía 993,183624 1007,84981 1028,11278 960,569559
Aragón 725,348615 721,986628 696,007641 750,86915
Principado de Asturias 616,835433 605,14416 637,319317 619,250986
Islas Baleares 1090,9508 1637,90469 2314,07017 1422,76113
Canarias 1177,77869 1027,45526 1060,80249 1067,63321
Cantabria 709,122084 741,174747 838,366693 716,704435
Castilla y León 728,666531 730,810153 747,175881 756,245051
Casilla-La Mancha 792,870613 785,732956 778,053822 794,052018
Cataluña 1283,80337 1363,79458 1464,68356 1476,59489
Comunidad Valenciana 1119,39491 1117,65455 1240,87602 1117,87715
Extremadura 626,250093 600,229647 600,414846 618,749537
Galicia 646,374032 678,533965 723,506179 690,312402
Comunidad de Madrid 1499,81928 1456,17521 1369,73228 1533,05946
Región de Murcia 898,948699 854,467164 920,305277 909,967061
C. Foral de Navarra 899,828056 914,597176 1108,15038 937,294981
País Vasco 927,645138 914,382647 977,641537 994,413347
La Rioja 632,885304 594,51901 648,739144 621,470539
C. A. de Ceuta 1514,84834 1239,42137 1325,34517 1220,58875
C. A. de Melilla 1357,40827 1251,74176 1473,52531 1425,91732

Tabla 3, gráfico 4: Delitos por cada 100.000 habitantes y por trimestres de 2018

Delitos por cada 100.000 habitantes 2018
t1 t2 t3 t4
Andalucía 934,794681 1006,24874 1047,1103 985,877596
Aragón 682,341938 711,530585 789,468858 892,546045
Principado de Asturias 591,007582 612,111522 675,03433 694,484967
Islas Baleares 1135,25637 1604,20513 2168,73297 1553,27095
Canarias 1105,66179 973,076372 1066,84025 1110,97272
Cantabria 694,208666 736,433374 839,49613 772,62598
Castilla y León 716,472602 751,256452 816,216746 818,541204
Casilla-La Mancha 798,596018 832,39302 850,105609 879,610145
Cataluña 1437,9877 1529,19745 1653,34112 1581,90752
Comunidad Valenciana 1105,74706 1111,26713 1309,86886 1138,60559
Extremadura 593,552019 610,609183 615,735653 653,391906
Galicia 648,137147 706,358821 782,753948 748,62783
Comunidad de Madrid 1486,437 1470,96136 1352,52252 1618,17759
Región de Murcia 890,085891 904,086482 950,349305 968,205131
C. Foral de Navarra 937,064708 939,998826 1280,51097 1056,28256
País Vasco 967,810292 979,178641 1067,30608 1088,04195
La Rioja 606,003009 596,499564 663,340461 671,57678
C. A. de Ceuta 1269,61383 1294,27793 1515,08033 1409,37706
C. A. de Melilla 1343,99889 1506,06594 1678,55158 1797,78663

Tabla 4, gráfico 5: Delitos por cada 100.000 habitantes y por trimestres de 2019

Delitos por cada 100.000 habitantes 2019
t1 t2 t3 t4
Andalucía 968,12071 1001,10052 1070,41159 1000,58948
Aragón 788,681193 885,399809 793,835477 854,095116
Principado de Asturias 641,767697 657,60657 697,692609 668,068048
Islas Baleares 1268,42169 1768,91758 2180,15416 1520,45308
Canarias 1118,46954 1071,00946 1143,0819 1124,87804
Cantabria 736,906233 746,543493 879,055824 753,255157
Castilla y León 755,809011 772,770538 838,616273 826,989083
Casilla-La Mancha 835,619518 851,606822 906,160425 874,972883
Cataluña 1517,247 1567,62994 1688,04348 1599,7463
Comunidad Valenciana 1117,19786 1121,19484 1283,2327 1133,16582
Extremadura 636,502421 611,870264 654,672149 687,358927
Galicia 714,058423 733,06195 788,961211 738,099922
Comunidad de Madrid 1549,79579 1514,90367 1441,12745 1626,66353
Región de Murcia 956,624883 937,011764 974,430651 954,750592
C. Foral de Navarra 962,376226 1054,39505 1367,44246 1075,48906
País Vasco 1039,86999 1030,31286 1112,88464 1096,53334
La Rioja 671,090095 684,663413 718,754538 690,660926
C. A. de Ceuta 1336,44739 1230,28652 1597,1313 1449,68565
C. A. de Melilla 1532,02215 1592,1468 1788,70813 1537,80337

Tabla 5, gráfico 6: Asesinatos por cada 100.000 habitantes

ASESINATOS POR CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 0,58474 0,85874 0,97454 0,80600667
Aragón 0,61127 0,68769 0,45479 0,58458333
Principado de Asturias 0,48311 0,68077 0,6844 0,61609333
Islas Baleares 0,35842 0,70865 0,52198 0,52968333
Canarias 0,94871 1,12799 0,92877 1,00182333
Cantabria 0,51698 0,34469 1,03256 0,63141
Castilla y León 0,53591 0,45659 0,3334 0,44196667
Castilla-La Mancha 0,5907 0,39471 0,54111 0,50884
Cataluña 0,86026 0,5921 0,78174 0,7447
Comunidad Valenciana 0,82971 0,50366 0,77941 0,70426
Extremadura 0,7408 0,37283 0,46829 0,52730667
Galicia 0,48 0,29611 0,5927 0,45627
Comunidad de Madrid 0,59934 0,54727 0,48024 0,54228333
Región de Murcia 0,9522 0,74399 0,87021 0,85546667
C. Foral de Navarra 1,24372 1,6987 0,76428 1,23556667
País Vasco 0,22788 0,27284 0,45294 0,31788667
La Rioja 0 0,31678 0 0,10559333
C. A. de Ceuta 1,17704 1,17448 4,71826 2,35659333
C. A. de Melilla 0 0 1,15624 0,38541333

Tabla 6, gráfico 7: Intentos de asesinatos por cada 100.000 habitantes

INTENTOS DE ASESINATO CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 2,47022 2,26611 1,87777 2,2047
Aragón 1,14613 0,61128 0,75798 0,83846333
Principado de Asturias 1,06284 1,06978 1,07548 1,06936667
Islas Baleares 2,50896 3,18892 3,65389 3,11725667
Canarias 1,70768 1,92698 2,08973 1,90813
Cantabria 0,6893 0,51704 1,54885 0,91839667
Castilla y León 0,7008 0,95469 1,20856 0,95468333
Castilla-La Mancha 1,67366 1,43082 1,47575 1,52674333
Cataluña 1,90581 2,21051 2,44944 2,18858667
Comunidad Valenciana 1,31539 1,8736 2,17836 1,78911667
Extremadura 1,48159 1,21171 0,74927 1,14752333
Galicia 0,99692 0,92533 0,9261 0,94945
Comunidad de Madrid 1,32162 1,18576 1,17057 1,22598333
Región de Murcia 2,10845 1,69089 1,67347 1,82427
C. Foral de Navarra 3,26475 2,16198 1,98712 2,47128333
País Vasco 1,64072 1,68252 1,22295 1,51539667
La Rioja 1,90246 0,63356 1,57829 1,37143667
C. A. de Ceuta 8,23927 1,17448 18,87304 9,42893
C. A. de Melilla 9,28936 1,15762 9,24995 6,56564333

Tabla 7, gráfico 8: Peleas por cada 100.000 habitantes

PELEAS CADA 100 000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 34,96495 34,79077 41,10888 36,9548667
Aragón 29,79943 37,44094 41,76486 36,3350767
Principado de Asturias 31,69205 36,08093 39,30387 35,6922833
Islas Baleares 63,1721 70,95352 74,20876 69,4447933
Canarias 50,18687 49,9134 53,31132 51,1371967
Cantabria 42,21991 47,39508 49,04677 46,2205867
Castilla y León 26,6716 29,84438 31,29756 29,27118
Castilla-La Mancha 28,20605 28,71512 33,05683 29,9926667
Cataluña 48,78352 42,43385 43,76423 44,9938667
Comunidad Valenciana 37,09393 39,60753 43,76701 40,1561567
Extremadura 34,72479 32,43657 29,40873 32,19003
Galicia 31,16301 34,86638 35,33989 33,78976
Comunidad de Madrid 32,64085 32,94275 36,0477 33,8771
Región de Murcia 41,08081 41,93414 49,26709 44,0940133
C. Foral de Navarra 60,32019 58,37351 61,44778 60,04716
País Vasco 47,80877 47,79254 52,40568 49,3356633
La Rioja 40,58583 45,29975 45,45483 43,7801367
C. A. de Ceuta 68,26822 59,89852 51,90087 60,0225367
C. A. de Melilla 135,85694 163,22467 168,8115 155,96437

Tabla 8, gráfico 9: Secuestros por cada 100.000 habitantes

SECUESTROS CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 0,179 0,3101 0,36842 0,28584
Aragón 0 0 0,1516 0,05053333
Principado de Asturias 0 0,29176 0 0,09725333
Islas Baleares 0 0,08858 0,52198 0,20352
Canarias 0,18974 0,094 0,04644 0,11006
Cantabria 0 0 0 0
Castilla y León 0,08245 0,08302 0,08335 0,08294
Castilla-La Mancha 0,09845 0,24669 0,04919 0,13144333
Cataluña 0,13235 0,06579 0,07817 0,09210333
Comunidad Valenciana 0,08095 0,12088 0,09992 0,10058333
Extremadura 0,0926 0 0,06208667
Galicia 0,14769 0,07403 0,03704 0,08625333
Comunidad de Madrid 0,10757 0,18242 0,24012 0,17670333
Región de Murcia 0 0,20291 0,20082 0,13457667
C. Foral de Navarra 0,15546 0,46328 0,15286 0,2572
País Vasco 0,41018 0,22737 0,31706 0,31820333
La Rioja 0 0 0 0
C. A. de Ceuta 1,17704 0 2,35913 1,17872333
C. A. de Melilla 0 0 0 0

Tabla 9, gráfico 10: Agresiones sexuales con penetración por cada 100.000 habitantes

AGRESIÓN SEXUAL CON PEN. CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 2,06448 2,39731 3,10188 2,52122333
Aragón 2,06304 2,52153 2,04655 2,21037333
Principado de Asturias 1,93244 1,6533 1,17325 1,58633
Islas Baleares 4,48029 6,46643 7,74277 6,22983
Canarias 3,79485 4,13595 3,43644 3,78908
Cantabria 1,37861 1,37877 1,72094 1,49277333
Castilla y León 1,27793 2,15843 1,83368 1,75668
Castilla-La Mancha 1,67366 2,56561 1,91848 2,05258333
Cataluña 5,21452 6,15784 7,25712 6,20982667
Comunidad Valenciana 2,42841 3,38457 3,53733 3,11677
Extremadura 0,92599 1,95738 1,68585 1,52307333
Galicia 1,62461 2,07274 3,44508 2,38081
Comunidad de Madrid 3,39625 3,83091 3,64679 3,62465
Región de Murcia 2,7886 3,11124 3,28001 3,05995
C. Foral de Navarra 4,50847 5,55938 4,27995 4,7826
País Vasco 3,46374 5,04755 5,57122 4,69417
La Rioja 2,21954 2,21747 2,84093 2,42598
C. A. de Ceuta 5,88519 5,8724 1,17957 4,31238667
C. A. de Melilla 0 2,31524 5,78122 2,69882

Tabla 10, gráfico 11: Agresiones sexuales sin penetración por cada 100.000 habitantes

AGRESIÓN SEXUAL SIN PEN. CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 22,56612 25,60706 26,79981 24,9909967
Aragón 18,87297 23,76353 23,19428 21,9435933
Principado de Asturias 12,17438 18,4781 17,69652 16,1163333
Islas Baleares 41,84592 45,26498 56,89628 48,0023933
Canarias 25,85241 31,16063 38,86896 31,9606667
Cantabria 13,09679 16,2005 16,69311 15,3301333
Castilla y León 13,89232 16,2297 19,33698 16,4863333
Castilla-La Mancha 16,5889 21,56101 23,85798 20,6692967
Cataluña 24,06089 28,02608 32,23362 28,1068633
Comunidad Valenciana 24,85071 28,52709 31,4363 28,2713667
Extremadura 13,24172 17,98925 18,35704 16,5293367
Galicia 15,32304 17,91436 20,11484 17,78408
Comunidad de Madrid 23,89667 26,83154 29,68457 26,80426
Región de Murcia 23,8051 29,28626 32,26459 28,4519833
C. Foral de Navarra 31,55928 36,29041 31,18246 33,0107167
País Vasco 19,32404 24,91942 24,68548 22,9763133
La Rioja 15,85384 17,42298 26,19966 19,8254933
C. A. de Ceuta 23,54077 52,85164 25,95043 34,11428
C. A. de Melilla 33,67394 28,94054 32,37481 31,6630967

Tabla 11, gráfico 12: Robos con violencia por cada 100.000 habitantes

ROBOS CON VIOLENCIA CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 91,50555 85,31312 87,28061 88,0330933
Aragón 60,97421 71,06137 80,64938 70,8949867
Principado de Asturias 35,8468 34,62213 35,97966 35,4828633
Islas Baleares 121,32627 109,39775 114,40155 115,041857
Canarias 68,11753 70,26416 71,79381 70,0585
Cantabria 36,87779 31,02223 38,72114 35,5403867
Castilla y León 29,92826 29,4708 29,67225 29,6904367
Castilla-La Mancha 50,50508 48,00654 48,25706 48,9228933
Cataluña 272,83568 296,12905 344,58961 304,518113
Comunidad Valenciana 109,1367 103,16894 99,58493 103,963523
Extremadura 25,65005 23,48855 29,97068 26,36976
Galicia 39,02761 35,42158 35,04354 36,4975767
Comunidad de Madrid 250,70753 220,32268 233,90482 234,978343
Región de Murcia 99,16526 97,7336 102,28275 99,7272033
C. Foral de Navarra 67,16063 39,37896 50,59507 52,37822
País Vasco 81,44354 81,44285 74,41878 79,1017233
La Rioja 32,97599 24,70896 28,40927 28,6980733
C. A. de Ceuta 154,19202 176,17213 171,03696 167,133703
C. A. de Melilla 413,37668 385,48805 431,27869 410,047807

Tabla 12, gráfico 13: Robos en moradas por cada 100.000 habitantes

ROBO EN MORADA CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 294,97054 274,70037 266,86902 278,846643
Aragón 195,22445 190,87236 177,97438 188,02373
Principado de Asturias 167,83257 144,71273 152,8158 155,120367
Islas Baleares 383,60249 361,4112 310,66762 351,89377
Canarias 253,63819 235,56119 200,14962 229,783
Cantabria 282,44255 271,2722 280,16893 277,961227
Castilla y León 213,70261 221,73667 198,57907 211,33945
Castilla-La Mancha 382,43073 365,15564 320,97588 356,187417
Cataluña 412,91294 453,74612 442,89302 436,51736
Comunidad Valenciana 436,40515 440,11497 396,16137 424,227163
Extremadura 202,978 187,53559 155,56659 182,026727
Galicia 200,78727 197,9833 195,99933 198,256633
Comunidad de Madrid 296,74895 293,82438 273,95949 288,177607
Región de Murcia 473,10942 457,01447 413,95062 448,024837
C. Foral de Navarra 236,15045 233,18519 231,42275 233,58613
País Vasco 331,06094 363,87812 369,6933 354,877453
La Rioja 228,92945 190,38568 174,24352 197,852883
C. A. de Ceuta 97,69418 103,35432 68,41478 89,8210933
C. A. de Melilla 164,88621 155,12132 113,31183 144,439787

Tabla 13, gráfico 14: Robos en casas por cada 100.000 habitantes

ROBO EN CASA CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 206,16195 187,37161 182,4526 191,995387
Aragón 136,5425 133,41198 118,92751 129,62733
Principado de Asturias 92,37072 84,41576 88,87368 88,5533867
Islas Baleares 280,01817 269,99543 225,75818 258,590593
Canarias 154,78239 151,90218 134,625 147,10319
Cantabria 161,81425 167,86476 183,96842 171,21581
Castilla y León 130,01891 147,64458 123,52326 133,728917
Castilla-La Mancha 270,73871 271,41213 233,56222 258,57102
Cataluña 308,59614 339,65499 311,69151 319,98088
Comunidad Valenciana 342,56742 350,92752 305,14998 332,88164
Extremadura 119,26809 109,33362 93,1901 107,263937
Galicia 125,61204 124,88234 116,28084 122,258407
Comunidad de Madrid 193,04818 194,47927 172,3446 186,624017
Región de Murcia 396,25294 381,60065 335,63202 371,16187
C. Foral de Navarra 148,46852 152,41972 153,77231 151,553517
País Vasco 184,94566 206,17638 227,28755 206,13653
La Rioja 186,12408 146,66983 137,94279 156,912233
C. A. de Ceuta 67,09119 70,46885 49,54174 62,36726
C. A. de Melilla 114,95588 105,34358 82,09326 100,797573

Tabla 14, gráfico 15: Hurtos por cada 100.000 habitantes

HURTOS CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 1238,04569 1112,66055 1086,23001 1145,64542
Aragón 840,80229 812,16265 796,94321 816,63605
Principado de Asturias 701,57301 701,09818 663,66836 688,77985
Islas Baleares 2614,9665 2436,15955 2297,42662 2449,51756
Canarias 1429,09254 1282,00368 1214,17914 1308,42512
Cantabria 858,70118 802,0971 839,9905 833,59626
Castilla y León 868,57908 817,75255 801,85935 829,396993
Castilla-La Mancha 748,22334 712,99339 681,64948 714,288737
Cataluña 2298,67533 2527,0047 2502,23544 2442,63849
Comunidad Valenciana 1495,9398 1412,21181 1359,73503 1422,62888
Extremadura 670,88303 616,48132 615,24197 634,202107
Galicia 750,27535 734,37777 699,6113 728,08814
Comunidad de Madrid 2402,40633 2319,8566 2314,39113 2345,55135
Región de Murcia 1037,9705 997,28848 1014,05852 1016,43917
C. Foral de Navarra 1177,17658 1196,19368 1305,53611 1226,30212
País Vasco 1270,32784 1335,91743 1370,3383 1325,52786
La Rioja 812,66785 741,90227 764,52503 773,031717
C. A. de Ceuta 953,40105 1014,75148 970,78217 979,6449
C. A. de Melilla 1339,99071 1422,71717 1392,11673 1384,94154

Tabla 15, gráfico 16: Sustracciones de vehículos por cada 100.000 habitantes

SUSTRACCIONES DE VEHÍCULO CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 104,47718 82,70113 77,76103 88,3131133
Aragón 29,95224 21,92969 18,57058 23,48417
Principado de Asturias 38,0691 21,20119 21,80289 27,0243933
Islas Baleares 153,85318 128,26555 124,84123 135,65332
Canarias 85,24179 64,57723 59,8127 69,87724
Cantabria 35,67151 21,37087 23,06059 26,70099
Castilla y León 27,16628 24,3653 24,08787 25,2064833
Castilla-La Mancha 54,39387 33,00758 30,94158 39,4476767
Cataluña 117,19427 120,97265 126,55017 121,572363
Comunidad Valenciana 79,28752 66,54306 64,51137 70,1139833
Extremadura 31,11342 15,00658 13,48681 19,8689367
Galicia 29,31686 21,6897 22,37452 24,46036
Comunidad de Madrid 164,66416 132,43988 121,34957 139,484537
Región de Murcia 87,94285 64,72737 60,57977 71,08333
C. Foral de Navarra 26,27349 26,87035 28,12535 27,08973
País Vasco 41,01801 42,19931 40,31206 41,17646
La Rioja 28,21984 25,02574 21,46478 24,9034533
C. A. de Ceuta 254,24028 291,27126 198,16696 247,892833
C. A. de Melilla 131,21226 101,87072 87,87448 106,98582

Tabla 16, gráfico 17: Tráfico de drogas por cada 100.000 habitantes

TRÁFICO DE DROGAS CADA 100.000 HABITANTES
2017 2018 2019 Media total
Andalucía 41,43287 43,60475 51,06819 45,3686033
Aragón 20,63037 25,67378 26,3778 24,2273167
Principado de Asturias 12,56087 13,61545 19,94525 15,3738567
Islas Baleares 43,27961 45,53073 56,2003 48,33688
Canarias 28,31906 29,28065 26,74853 28,11608
Cantabria 10,85655 14,99408 13,76751 13,2060467
Castilla y León 13,76865 16,93534 18,25344 16,3191433
Castilla-La Mancha 20,96994 21,65968 22,62818 21,7526
Cataluña 30,02979 32,26288 33,94041 32,0776933
Comunidad Valenciana 32,21688 35,43725 39,2704 35,64151
Extremadura 18,61249 21,71759 27,81654 22,71554
Galicia 13,69843 15,98968 18,85535 16,1811533
Comunidad de Madrid 24,71115 29,70472 36,42288 30,2795833
Región de Murcia 19,92827 19,41145 23,83027 21,0566633
C. Foral de Navarra 20,83223 21,61982 24,30397 22,2520067
País Vasco 15,13109 16,68874 19,06896 16,96293
La Rioja 25,36614 23,12505 32,82849 27,10656
C. A. de Ceuta 267,1877 194,96383 350,33087 270,827467
C. A. de Melilla 74,31491 55,56585 72,84332 67,5746933

Tabla 17, gráfico 18 y 19: Relación entre el envejecimiento de la población y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos % envejecimiento
Andalucía 997,42 96,21
Aragón 723,55 140,25
Principado de Asturias 619,63 209,95
Islas Baleares 1616,42 96
Canarias 1083,417 105,73
Cantabria 751,341 146,34
Castilla y León 740,72 190,36
Castilla-La Mancha 787,67 113,83
Cataluña 1397,21 111,87
Comunidad Valenciana 1148,95 118,05
Extremadura 611,41 134,81
Galicia 684,68 192,51
Comunidad de Madrid 1464,69 103,76
Región de Murcia 895,92 83,38
C. Foral de Navarra 964,96 116,49
País Vasco 953,52 144,99
La Rioja 624,4 130,9
C. A. de Ceuta 1325,05 51,35
C. A. de Melilla 1377,14 40,02

Tabla 18, gráfico 20 y 21: Relación entre el porcentaje de extranjeros y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos % extranjeros
Andalucía 997,42 7,23
Aragón 723,55 10,18
Principado de Asturias 619,63 3,75
Islas Baleares 1616,42 16,75
Canarias 1083,417 11,7
Cantabria 751,341 5,07
Castilla y León 740,72 5,04
Castilla-La Mancha 787,67 7,9
Cataluña 1397,21 13,7
Comunidad Valenciana 1148,95 12,9
Extremadura 611,41 2,92
Galicia 684,68 3,21
Comunidad de Madrid 1464,69 12,22
Región de Murcia 895,92 12,48
C. Foral de Navarra 964,96 8,49
País Vasco 953,52 6,51
La Rioja 624,4 11,11
C. A. de Ceuta 1325,05 6,64
C. A. de Melilla 1377,14 15,5

Tabla 19, gráfico 22 y 23: Relación entre la cantidad de turistas y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos Turismo
Andalucía 997,42 11.518.262
Aragón 723,55 562.352
Principado de Asturias 619,63 294.129
Islas Baleares 1616,42 13.792.296
Canarias 1083,417 14.214.222
Cantabria 751,341 414.489
Castilla y León 740,72 1.458.546
Castilla-La Mancha 787,67 226.221
Cataluña 1397,21 19.118.421
Comunidad Valenciana 1148,95 8.925.959
Extremadura 611,41 380.914
Galicia 684,68 1.291.086
Comunidad de Madrid 1464,69 6.699.785
Región de Murcia 895,92 991.209
C. Foral de Navarra 964,96 333.317
País Vasco 953,52 1.514.765
La Rioja 624,4 124.189

Tabla 20, gráfico 24 y 25: Relación entre el PIB per cápita y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos PIB €
Andalucía 997,42 18501
Aragón 723,55 27115
Principado de Asturias 619,63 21981
Islas Baleares 1616,42 27134
Canarias 1083,417 20457
Cantabria 751,341 22767
Castilla y León 740,72 23169
Castilla-La Mancha 787,67 19632
Cataluña 1397,21 29722
Comunidad Valenciana 1148,95 21859
Extremadura 611,41 18170
Galicia 684,68 22411
Comunidad de Madrid 1464,69 34041
Región de Murcia 895,92 20766
C. Foral de Navarra 964,96 30508
País Vasco 953,52 32267
La Rioja 624,4 26528
C. A. de Ceuta 1325,05 19537
C. A. de Melilla 1377,14 17934

Tabla 21, gráfico 26 y 27: Relación entre la renta media anual de los hogares y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos Renta €
Andalucía 997,42 23699
Aragón 723,55 29098
Principado de Asturias 619,63 27454
Islas Baleares 1616,42 32163
Canarias 1083,417 22790
Cantabria 751,341 27024
Castilla y León 740,72 26113
Castilla-La Mancha 787,67 23159
Cataluña 1397,21 31411
Comunidad Valenciana 1148,95 24034
Extremadura 611,41 20395
Galicia 684,68 26533
Comunidad de Madrid 1464,69 32451
Región de Murcia 895,92 23574
C. Foral de Navarra 964,96 33431
País Vasco 953,52 34203
La Rioja 624,4 28775
C. A. de Ceuta 1325,05 29117
C. A. de Melilla 1377,14 34089

Tabla 22, gráfico 28 y 29: Relación entre la tasa de riesgo de pobreza y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos Tasa risa pobreza
Andalucía 997,42 31
Aragón 723,55 13,3
Principado de Asturias 619,63 12,6
Islas Baleares 1616,42 21,3
Canarias 1083,417 30,5
Cantabria 751,341 17,6
Castilla y León 740,72 15,4
Castilla-La Mancha 787,67 28,1
Cataluña 1397,21 15
Comunidad Valenciana 1148,95 25,6
Extremadura 611,41 38,8
Galicia 684,68 18,7
Comunidad de Madrid 1464,69 16,9
Región de Murcia 895,92 30,1
C. Foral de Navarra 964,96 8,3
País Vasco 953,52 9,7
La Rioja 624,4 9,7
C. A. de Ceuta 1325,05 32,5
C. A. de Melilla 1377,14 26,2

Tabla 23, gráfico 30 y 31: Relación entre la tasa de paro y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos Tasa paro
Andalucía 997,42 23,8
Aragón 723,55 10,5
Principado de Asturias 619,63 12,8
Islas Baleares 1616,42 11,2
Canarias 1083,417 22
Cantabria 751,341 12,5
Castilla y León 740,72 13
Castilla-La Mancha 787,67 19
Cataluña 1397,21 12,1
Comunidad Valenciana 1148,95 16,4
Extremadura 611,41 24,6
Galicia 684,68 14,9
Comunidad de Madrid 1464,69 12,1
Región de Murcia 895,92 16,4
C. Foral de Navarra 964,96 8,8
País Vasco 953,52 10,5
La Rioja 624,4 11
C. A. de Ceuta 1325,05 22,3
C. A. de Melilla 1377,14 22,3

Tabla 24, gráfico 32, 33, 34 y 35: Relación entre el nivel educativo de la población y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos % hasta 1º etapa secundaria % hasta 2º etapa secundaria % estudios superiores
Andalucía 997,42 51 18,9 30,1
Aragón 723,55 35,2 24,9 39,9
Principado de Asturias 619,63 34,4 23,1 42,7
Islas Baleares 1616,42 42,7 25,4 31,8
Canarias 1083,417 46,9 22,7 30,4
Cantabria 751,341 33,7 24,7 41,6
Castilla y León 740,72 40,1 23,4 36,5
Castilla-La Mancha 787,67 50,9 19,9 29,2
Cataluña 1397,21 36,9 21,6 41,5
Comunidad Valenciana 1148,95 44,4 21,4 34,2
Extremadura 611,41 57 16,3 26,6
Galicia 684,68 41,9 20,9 37,3
Comunidad de Madrid 1464,69 26,5 23,7 49,8
Región de Murcia 895,92 45,2 21,5 33,3
C. Foral de Navarra 964,96 30,3 22,2 47,5
País Vasco 953,52 27,6 20,5 51,9
La Rioja 624,4 37,6 21,8 40,7
C. A. de Ceuta 1325,05 46,8 24 29,2
C. A. de Melilla 1377,14 46,8 24 29,2

Tabla 25, gráfico 36 y 37: Relación entre el abandono temprano de la educación y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos % abandono
Andalucía 997,42 23,5
Aragón 723,55 16,4
Principado de Asturias 619,63 14,8
Islas Baleares 1616,42 26,5
Canarias 1083,417 17,5
Cantabria 751,341 8,9
Castilla y León 740,72 16,7
Castilla-La Mancha 787,67 22,1
Cataluña 1397,21 17
Comunidad Valenciana 1148,95 20,3
Extremadura 611,41 19,2
Galicia 684,68 14,9
Comunidad de Madrid 1464,69 13,9
Región de Murcia 895,92 23,1
C. Foral de Navarra 964,96 11,3
País Vasco 953,52 7
La Rioja 624,4 12,9
C. A. de Ceuta 1325,05 20,1
C. A. de Melilla 1377,14 27,5

Tabla 26, gráfico 38 y 39: Relación entre el gasto en educación por cada 100.000 habitantes y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos Gasto educación
Andalucía 997,42 96538386,27
Aragón 723,55 95346475,64
Principado de Asturias 619,63 84092621,95
Islas Baleares 1616,42 86575973,72
Canarias 1083,417 87356608,09
Cantabria 751,341 104525457
Castilla y León 740,72 91089994,62
Castilla-La Mancha 787,67 85290716,79
Cataluña 1397,21 90591040,3
Comunidad Valenciana 1148,95 94015714,63
Extremadura 611,41 101243795,9
Galicia 684,68 94208516,75
Comunidad de Madrid 1464,69 76593100,8
Región de Murcia 895,92 97017628,75
C. Foral de Navarra 964,96 108324187
País Vasco 953,52 133043199,3
La Rioja 624,4 92087031,24
C. A. de Ceuta 1325,05 10027189,82
C. A. de Melilla 1377,14 17698560,61

Tabla 27, gráfico 40 y 41: Relación entre el gasto en cultura por cada 100.000 habitantes y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos Gasto cultura
Andalucía 997,42 2056153,95
Aragón 723,55 1468958,93
Principado de Asturias 619,63 2153030,07
Islas Baleares 1616,42 1832259,71
Canarias 1083,417 1026364,24
Cantabria 751,341 3022600,57
Castilla y León 740,72 2639087,05
Castilla-La Mancha 787,67 1381555,01
Cataluña 1397,21 3665752,14
Comunidad Valenciana 1148,95 1906057,44
Extremadura 611,41 3245981,18
Galicia 684,68 2776904,96
Comunidad de Madrid 1464,69 1437165,45
Región de Murcia 895,92 1799597,76
C. Foral de Navarra 964,96 6307036,01
País Vasco 953,52 5157878,33
La Rioja 624,4 2991936,74
C. A. de Ceuta 1325,05 4398592,26
C. A. de Melilla 1377,14 11575708,3

Tabla 28, gráfico 42 y 43: Relación entre las unidades de trabajo social por cada 100.000 habitantes y los delitos por cada 100.000 habitantes.

2017
Delitos UTS
Andalucía 997,42 10,6565535
Aragón 723,55 2,97994269
Principado de Asturias 619,63 11,0149185
Islas Baleares 1616,42 0,98566397
Canarias 1083,417 5,92945092
Cantabria 751,341 20,5068112
Castilla y León 740,72 16,7779632
Castilla-La Mancha 787,67 22,3974749
Cataluña 1397,21 8,35116724
Comunidad Valenciana 1148,95 6,61741181
Extremadura 611,41 7,03755834
Galicia 684,68 15,3968909
Comunidad de Madrid 1464,69 1,55213069
Región de Murcia 895,92 9,86211404
La Rioja 624,4 30,1222965
C. A. de Ceuta 1325,05 1,17703834
C.A de Melilla 1377,14 3,48351138

 

 

  1. Página web: https://entredatos.es/mapa/crimen/espana/
  2. Anexo: Tabla 1, gráfico 1 y 2: Media de delitos por cada 100.000 habitantes
  3. Anexo: Tabla 1, gráfico 1 y 2: Media de delitos por cada 100.000 habitantes.
  4. Anexo: Tabla 2, gráfico 3: Delitos por cada 100.000 habitantes y por trimestres de 2017.Anexo: Tabla 3, gráfico 4: Delitos por cada 100.000 habitantes y por trimestres de 2018.Anexo: Tabla 4, gráfico 5: Delitos por cada 100.000 habitantes y por trimestres de 2019.
  5. Anexo: Tabla 5, gráfico 6: Asesinatos por cada 100.000 habitantes
  6. Anexo: Tabla 6, gráfico 7: Peleas por cada 100.000 habitantes.
  7. Anexo: Tabla 7, gráfico 8: Peleas por cada 100.000 habitantes.
  8. Anexo: Tabla 7, gráfico 9: Secuestros por cada 100.000 habitantes.
  9. Anexo: Tabla 9, gráfico 10: Agresiones sexuales con penetración por cada 100.000 habitantes.
  10. Anexo: Tabla 10, gráfico 11: Agresiones sexuales sin penetración por cada 100.000 habitantes.
  11. Anexo: Tabla 11, gráfico 12: Robos con violencia por cada 100.000 habitantes.
  12. Anexo: Tabla 12, gráfico 13: Robos en moradas por cada 100.000 habitantes.
  13. Anexo: Tabla 13, gráfico 14: Robos en casas por cada 100.000 habitantes.
  14. Tabla 14, gráfico 15: Hurtos por cada 100.000 habitantes.
  15. Anexo: Tabla 15, gráfico 16: Sustracciones de vehículos por cada 100.000 habitantes.
  16. Tabla 16, gráfico 17: Tráfico de drogas por cada 100.000 habitantes.
  17. Anexo: Tabla 17, gráfico 18 y 19: Relación entre el envejecimiento de la población y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  18. Anexo: Tabla 18, gráfico 20 y 21: Relación entre el porcentaje de extranjeros y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  19. Anexo: Tabla 19, gráfico 22 y 23: Relación entre la cantidad de turistas y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  20. Anexo: Tabla 20, gráfico 24 y 25: Relación entre el PIB per cápita y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  21. Anexo: Tabla 21, gráfico 26 y 27: Relación entre la renta media anual por hogar y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  22. Anexo: Tabla 22, gráfico 28 y 29: Relación entre la tasa de riesgo de pobreza y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  23. Anexo: Tabla 23, gráfico 30 y 31: Relación entre la tasa de paro y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  24. Anexo: Tabla 24, gráfico 32, 33, 34 y 35: Relación entre la tasa de paro y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  25. Anexo: Tabla 25, gráfico 36 y 37: Relación entre el abandono temprano de la educación y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  26. Anexo: Tabla 26, gráfico 38 y 39: Relación entre el gasto público en educación y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  27. Anexo: Tabla 27, gráfico 40 y 41: Relación entre el gasto público en educación y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  28. Anexo: Tabla 28, gráfico 42 y 43: Relación entre el gasto público en educación y los delitos por cada 100.000 habitantes.
  29. Instituto Nacional de Estadística: Resultados nacionales de condenados adultos por delito según la edad, 2017.
  30. La calidad educativa se evaluó según el informe PISA, un sistema mundial de evaluación de la educación.

 

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